- ¿Qué haces aquí? - Necesitamos hablar. - ¿Y es necesario que aparezcas como un acosador desde las sombras para eso? ¿No podías esperar afuera y llamar a la puerta como la gente normal? - ¿Y qué gracia habría tenido el hacer eso? Me habría perdido el increíble espectáculo que es el verte de ésta forma, ¿te han dicho ya alguna vez que tienes una piel realmente magnífica y hermosa? Es como estar contemplando la nieve en estado puro, sin mácula alguna, realmente perfecta. Ante sus palabras, puedo sentir cómo me sonrojo por completo e intento taparme más de lo que me cubre la toalla que llevo puesta, que no me llega más abajo de medio muslo. ¿Qué quieren que haga? No me juzguen, se suponía que estaba sola y que nadie me vería, además de que saldría del baño e iría a vestirme enseguida, no

