¿Nunca han tenido esa sensación de estar siendo observados en todo momento sin importar a dónde vayan? Pues yo sí, toda esta última semana ha sido así: andar por donde sea, hacer lo que sea y, en todo momento, sentir que alguien me mira fijo o me espían, una mirada fija en mi persona. Da escalofríos.
No importa cuánto he intentado dar con mi acosador, cuánto he revisado mi entorno con la mirada o lo que sea, esa ridícula y molesta sensación permanece y yo aquí como tonta soportándola sin poder evitarlo.
¿Y lo peor? Voy a llegar tarde a la fiesta a la que planeaba ir con Ari hoy en la noche. Síp, tristemente voy a llegar tarde (en el mejor de los casos si es que siquiera puedo ir), porque fui convocada por "El Concejo de Media Noche" a una reunión. ¿Y quiénes son ese consejo? Pues, para responder, son un grupo de seres sobrenaturales, dos de cada especie (siempre un hombre y una mujer), que representan a cada r**a existente y se reúnen para debatir sobre problemas o temas que involucren a todos los seres de este mundo; eso me incluye tristemente para mí en este momento. Soy solo yo hasta que mi guardián tome su lugar a mi lado, entonces sí estaremos completos.
Y pensar que podría estar disfrutando de unas horas de diversión y relajación en este momento y no con ésta ridícula túnica, en la mansión que el consejo usa como punto de reunión. Ésta cosa siempre me da calor, es de una tela gruesa y pesada, ¿quién fue el maldito que diseñó esto?
Como Bruja Lunar, yo presido el consejo, aunque no a todos les haga gracia: para algunos, el que solo tenga veintiún años y no haya encontrado a mi guardián todavía, me hace una mala elección para liderar, pero no pueden hacer mucho al respecto para su desgracia; no es como si pudieran sacarme de mi puesto, la ausencia de mi compañero y mi juventud no me hacen dejar de ser quien soy.
Ahora mismo, a pesar de que desearía estar a miles de kilómetros de ésta sala, estoy sentada a la cabecera de la mesa gigante que se encuentra en el centro del salón de reuniones, presidiendo la asamblea que se está llevando a cabo.
- Ésta convocatoria fue hecha porque, hace apenas unas horas, recibimos información de suma importancia y, francamente, en extremo preocupante.
- ¿Qué es lo que ocurre?
- Como saben, dentro de seis meses habrá una Luna Sangrienta...
- ¿Y cuál es el problema? No es nada extraño, eso es algo bueno.
- Ésta vez no.
- ¿Y por qué no habría de serlo?
- Los cazadores.
Ah sí, cazadores... No importa cuánto protejas a la humanidad ni lo que hagas por ellos, siempre habrá alguno o algún grupo que intentará asesinarte. ¿Por qué? Quién sabe. Los seres humanos tienden a ser (en su mayoría y con excepciones) una masa tonta que le teme a lo que no conoce y, los que saben de nosotros y nuestra existencia, no se toman la molestia de saber cómo somos antes de querernos como trofeos de caza colgados de su pared.
No digo que todos sean así, ya lo mencioné antes y, gente como Ari, son la prueba viviente de que no todos son idiotas sin cerebro que le tienen miedo a aquello que es más poderoso que ellos o no entienden. Creen en un Dios todo poderoso y no quieren matarlo, sin embargo, es saber que existe la magia y las criaturas sobrenaturales, y enseguida querer darnos caza como si fuéramos animales salvajes peligrosos dispuestos a destruirlos como quieren hacer ellos con nosotros. No es que sea una conducta pura y exclusivamente humana, pero nosotros sí sabemos que existen, convivimos con ellos a diario y no intentamos matarlos constantemente. Es una falta de respeto, ¿no?
- ¿Qué es lo que se sabe? ¿Qué fue lo que pasó?
- Se dice que, en la próxima Luna Sangrienta, planean realizar un ritual para destruirla.
- No es nada nuevo, recuerden que es su meta en la vida: asesinar a todas las criaturas sobrenaturales que se encuentren. Principalmente a mí por ser quien soy: represento su mayor amenaza.
- No me está entendiendo Srta. Riwell.
- Entonces sea más claro, por favor.
- Ellos planean cortar definitivamente el ciclo de reencarnación de la Bruja Lunar.
- Es una ridiculez, eso no se puede hacer, es inconcebible.
- Eso creemos, no obstante, ¿y si es verdad? ¿Y si los cazadores se enteraron de algo que desconocemos y llevan a cabo algo tan abominable abominable? No podemos arriesgarnos, la reencarnación de su persona es algo de suma importancia para nuestro mundo, algo imposible de concebir el que ellos consigan realizarlo. No debe pasar nunca, hay que evitarlo a como dé lugar.
Un murmullo de miedo y nerviosismo se levanta y toma fuerza en la sala mientras todo el mundo empieza a especular y a hablar dando su opinión sobre lo que acaba de decirse. Si soy sincera, hasta yo estoy preocupada: nadie nunca supo de alguna forma de cortar el ciclo de reencarnación, es algo que se considera inviable, mas ¿y si en realidad sí hay una forma? ¿En serio tengo que llegar a considerar que seré la última Bruja Lunar de la cual la historia tendrá registro?
No, no puede ser, no puedo permitirlo. Sería un completo desastre, un total caos y no solo para los seres sobrenaturales: todo ser vivo o muerto estaría en problemas. Yo no solo cuido a los "no humanos", también protejo a los seres humanos comunes y corrientes y es lo que, al parecer, los cazadores no entienden: si cumplen su objetivo, las consecuencias también los afectará gravemente a ellos.
Necesito respuestas y las necesito ya, tengo que saber si lo que se teme tiene fundamento real o es solo especulación de la masa.
Los sueños que me han estado atormentando la última semana vienen a mi cabeza; ¿y si están relacionados con esto? ¿Y si son premoniciones de lo que pasará en tan solo seis meses? Siempre es el mismo: las muertes, la guerra, las voces, la sangre manchando todo a su alrededor y a mí misma. La única vez que fue diferente fue la primera noche, donde las sombras que me hablan en cada uno se presentaron frente a mí y no a mis costados. Esa noche no pude ver mucho y, cuando pude (ya que habían tomado forma física para dejar de ser solo siluetas oscuras), la neblina los tapaba. Esos ojos, ese tono gris en ellos, era algo tan inusual, sin embargo, me sentí identificada a la vez que aterrada.
Me he estado devanando los sesos en un intento desesperado por entender el significado de lo que me atormenta cada noche, de lo que me hace despertar con la respiración agitada y el cuerpo bañado en sudor frío. No obstante, no lo he conseguido y mi frustración crece con cada noche que pasa y no puedo evitar que esa horrible escena se desarrolle en mi subconsciente.
La frase que las voces repiten en cada sueño que tengo, yo la repito en mi mente una y otra vez estando despierta. Incluso me he encontrado a mí misma escribiéndola en los bordes de las hojas o garabateándola en todo papel que tengo a mano cuando un lápiz o un bolígrafo se encuentra entre mis dedos. Es inconsciente, pero eso me muestra cuán presente lo tengo y cuánto me está afectando esto.
Realmente necesito ayuda, necesito que alguien me dé respuestas, mas sé que aquí nadie podría, nadie entiende lo que estoy pasando y no tengo ni idea de a quién acudir.
- Srta. Riwell, ¿su madre no ha tenido ninguna premonición ni visión sobre lo que estamos hablando?
- No, no lo ha hecho o me lo habría mencionado. Las dos semanas anteriores estuve en mi casa con ella y mi padre, sin embargo, no mencionaron nada sobre catástrofes, matanza o algo para preocuparse, no me advirtió sobre nada.
- ¿Cree que podría haberlo omitido por alguna razón en particular?
- No, lo dudo mucho: si algo malo relacionado conmigo fuera a pasar, tenga por seguro que ella me lo diría de inmediato, no lo omitiría.
- ¿Y si su poder de ver el futuro estuviera fallando?
- Eso es ridículo. Gribela Riwell es la mejor hechicera, su don de clarividencia es impecable y es una de las más poderosas; está en perfecta salud y no hay nada que pueda afectar su poder. Nació con esa capacidad, por lo que no está fallando, además de que no controla cuándo o qué llega hasta ella, simplemente lo hace. Si no ha visto nada, por algo será. Tal vez no debamos darle mucha importancia a esto, puede ser solo un rumor.
- No podemos confiarnos, es demasiado importante como para eso. Rumor o no rumor, debemos saber si los mismos son ciertos y, si lo son, averiguar qué es lo que planean y evitarlo a toda costa.
- Estoy de acuerdo, es imperativo que no lleven a cabo su cometido.
- Muy bien, entonces quiero que cada especie se cuide las espaldas: como no sabemos lo que planean, tampoco tenemos conocimiento de lo que necesitan y, si su plan implica a alguno de nosotros, mejor evitarle que lo obtengan. Estoy instaurando un estado de alerta: ninguna criatura debe andar sola, todas tienen que cubrirse entre todos y los que tengan acceso a información, averiguar todo lo que puedan. Que nadie se exponga, protejan a los niños y eviten cualquier situación que pueda representar un peligro.
- ¿Y qué hará usted?
- Por mi lado voy a hacer mi investigación privada y necesitaré los archivos y memorias de mis antecesoras. Tal vez hemos omitido algo en los registros de las anteriores Brujas Lunares y no tenemos conocimiento de lo que los cazadores planean, pero puede que alguna de ellas sí y voy a averiguarlo. Ahora sí, doy por finalizada la reunión; cada quién vaya con su gente y empiecen con las alertas para que cada nido, manada, clan, aquelarre y todo grupo de criaturas esté al tanto de la situación. Extiendan la información y lo dicho en esta reunión a todos y que nadie se arriesgue: mientras no sepamos lo que nos depara el futuro, es mejor prevenir que lamentar. ¿Entendido?
Un coro de aceptaciones se escucha y me levanto de mi puesto, recibiendo una muestra de respeto colectiva en tanto abandono el lugar de convocatoria. Entretanto me encamino al despacho desde donde se dirige todo, paso por las enormes puestas de la biblioteca donde están los archivos que almacenan todo conocimiento, la historia, las notas y los sucesos que se documentaron por y sobre las brujas que me antecedieron: una puerta realmente grande e imponente, de madera oscura finamente tallada con el ciclo lunar y una inscripción en el marco en latín que dice "Luna Dea sua persona et protegit; orbis terrarum, et qui custos est nostri, et proximus", lo que significa "La Diosa Luna reencarna y nos protege; la guardiana de nuestro mundo y el que sigue".
Ya mañana empezaré con la revisión de los enormes tomos y la innumerable cantidad de papeles que se almacenan ahí dentro, por ahora necesito descansar un poco e intentar entender lo que acaba de serme revelado.
Siempre supe que los cazadores ansiaban mi cabeza, no es ninguna sorpresa, eso solo que jamás creí que podrían llegar tan lejos, ¿qué es lo que planean? Necesito respuestas; ojalá alguien pudiera decirme o darme una pista sobre qué esperar, o al menos aclararme si los temores que surgen sobre los rumores tienen fundamento, si lo que planean es real y si en verdad puede hacerse.
Una vez que cierro la puerta, me despojo rápidamente de la molesta túnica y me visto de nuevo con mi ropa normal; puede que llegue a disfrutar, aunque sea una hora, de la fiesta para olvidarme un poco de todo este peso sobre mis hombros, como si no tuviera suficientes preocupaciones ya con todo lo que está en mis manos para que me sumen más. ¡DENME UN RESPIRO, ME LO MEREZCO!
Cuando ya estoy lista, salgo lo más rápido que puedo de este lugar y me monto en mi auto, arrancando a toda velocidad y dejando la mansión detrás, observando cómo se hace cada vez más diminuta a medida que me alejo. No importa cuántas veces haya estado en ese lugar, cuántas estuve bajo la atenta mirada de todos los que forman parte del consejo, cuántas tuve que tomar decisiones de suma importancia sabiendo que un simple error podía ser catastrófico, no importa cuánto nada, simplemente aún no me acostumbro y es entrar entre esas cuatro paredes, siquiera pisar el umbral de ese oscuro sitio y sentir que todo el peso del mundo recae sobre mí en un instante. Me siento liberada cuando puedo abandonarlo, es un alivio para mí. ¿A las anteriores Brujas Lunares les habrá pasado lo mismo que a mí?
La música se escucha a casi una calle de distancia del lugar de la fiesta, no me quiero ni imaginar cómo debe de estar ahí dentro. Hace unos minutos le mandé un Whats-App a Ari, comentándole que había terminado rápido con mi pendiente y que ya estaba yendo para allá. Me respondió que la buscara en la cocina cuando estuviera ya adentro, que ella no se movería de ahí. Dicho y hecho: una vez que me interno, me encamino al punto de encuentro y la localizo rápido, apoyada contra la encimera mientras charla con algunas chicas y toma algo de su vaso de plástico rojo.
Casi podría inculparla de intento de homicidio: literalmente se me tiró encima cuando me vio y casi nos caemos al piso, básicamente me intentó aplastar. Que mala amiga, ¿no?
Un vaso como el de ella es plantado en mi cara con una cerveza en él y nos vamos al patio para poder charlar con tranquilidad y no ahogarnos en el calor que producen el mar de personas, el humo de cigarrillo normal y marihuana y el retumbe rítmico de la música que por poco se siente en el pecho mientras tu corazón se acompasa a él y te hace que empieces a sentir cómo late al mismo ritmo.
Una vez afuera, respiramos hondo ambas y nos sentamos contra una pared a descansar los pies (en el caso de Ari) y mi estrés general en el mío. Nos mantenemos en silencio por unos instantes, contemplando la estampa frente a nosotras donde podemos observar a adolescentes de todas las edades de la universidad en todo tipo de situaciones, desde los que están normales como nosotras sin intención de perder la conciencia, hasta lo que ya no pueden ni pararse sin besar el piso al segundo siguiente. También hay chicos simplemente charlando y otros prácticamente practicando sexo con ropa (y no quiero ni saber si alguno está haciendo más que eso en público). Trauma 2.0, no es algo que necesite ver o saber siquiera.
- ¿Y, qué tal te fue?
- Regular...
- ¿Segura? Tu cara pensativa me dice otra cosa. ¿Qué fue lo que pasó?
- A veces juro por Dios que me siento violada cuando me haces notar lo bien que me conoces.
- Soy tu mejor amiga, ¿acaso esperabas otra cosa? Dale, desembucha, ¿qué te tiene tan preocupada? ¿Qué fue lo que hablaron en su reunión de Ku Klux Klan?
Me quedo un momento en silencio, buscando una forma de hacer que, lo que voy a decir, no suene tan chocante, solo para darme cuenta de que no hay posibilidad de eso. No hay forma de que se escuche suave, de ninguna manera. No es como si simplemente pudiera decirle: "Hey Ari, no es nada, simplemente hay un grupo de tíos dementes que quieren asesinarme y romper el equilibro del mundo, no es nada grave, en verdad es gracioso, ¿no?" Nop, no creo que sea buena idea. Suspiro pesadamente, armándome de valor, será mejor ser directa, o eso espero.
- Quieren asesinarme.
Esto es extraño: me esperaba gritos, increpaciones, incluso su típica frase de "¿es una broma? Ya enserio, dime la verdad", mas nada pasa. Ari simplemente me observa en silencio, contemplándome sin expresión alguna en su rostro. ¿Sigue respirando siquiera?
- ¿Ari?
- ¿Quién?
Su voz en un susurro y casi no lo escucho cuando escapa de su boca como si le faltara el aliento. Aparto la mirada, contemplando mi vaso de cerveza a medio acabar.
- Los cazadores. Me mandaron llamar porque hay un rumor de que han descubierto cómo terminar, no solo con mi vida, sino con todo el ciclo de reencarnación de la Bruja Lunar.
- Pero dijiste que eso no era posible cuando te pregunté.
- Y se supone que es imposible, sin embargo, ahora no estamos seguros. No se conocen registros de que sea factible, no obstante, los rumores están circulando y se dice que, en seis meses, en la próxima Luna Sangrienta, planean practicar una especie de ritual para lograr terminar con el ciclo.
- ¿Y qué harán? No te pueden dejar morir, no pueden permitir que se corte. Me dijiste que tú eres sumamente importante para el equilibrio, ¿van a evitarlo?
- Estamos en eso. Ya mandé una alerta a toda criatura sobrenatural y mañana me pondré a revisar los registros de mis antecesoras.
- ¿Para qué?
- Quiero ver si hay alguna mención de la posibilidad que plantean los cazadores, si es que realmente se puede hacer y lo hemos omitido o algo. Tardaré bastante porque es mucho por leer, pero quiero estar segura.
- Entonces permíteme ayudarte. Mi mejor amiga está siendo amenazada de muerte, permíteme darte una mano.
- Gracias Ari, te debo una.
- Siempre cuentas conmigo.
- Lo sé y te lo agradezco como no te das una idea.
Después de un abrazo, brindamos y nos tomamos lo que queda de nuestros vasos, solo para escuchar a nuestro costado, un coro de dos voces que casi gritan: "fondo, fondo, fondo...". Al alzar la mirada, me doy de lleno con dos pares de ojos verdes que reconozco enseguida: son Ayrrick y Rowan.
- Lo sentimos, creímos que era competencia de bebida entre ustedes. ¿Qué tal están?
- Hola chicos, no los habíamos visto y todo bien.
- Estábamos por ahí bailando y tomando algo, aunque necesitábamos aire fresco, estamos sudando como cerdos.
- Y apestan como unos.
- ¡Hey!
Nosotras nos reímos ante las caras de puchero ofendido de ambos y no puedo evitar el impulso de pellizcarles los cachetes. No me resisto y lo hago a lo que ellos me apartan las manos riendo y nos quedamos charlando los cuatro hasta que me da sed.
- Ahora vengo, necesito un trago.
- Te acompaño.
- No hace falta.
- Descuida, no es molestia y también quiero uno. ¿Row?
- Síp, ya sabes qué traerme.
- Hecho.
- De ti ya sé Ari.
- Por eso te amo.
Nos reímos nuevamente y con Ayrrick nos adentramos en la casa. Casi no nos podemos mover de la cantidad de gente que hay en el lugar, soy petiza y estoy segura de que quedaré atrapada entre la marea de gente, sin embargo, antes de saber qué pasa, una espalda cubierta de n***o aparece frente a mí y, acompañándola, una sonrisa de lado que hace brillar la argolla plateada del labio y los ojos esmeralda que completan el paquete entre los mechones chocolate de su pelo.
- Sube, no quiero perderte en el océano de cabezas.
Ruedo los ojos divertida; si no supiera que es imposible, diría que me leyó la mente. Trepo a su ancha y bien formada espalda y me agarro de sus hombros, anclando las piernas en sus estrechas caderas: ambos hermanos son el ejemplo vivo del llamado "triángulo invertido" y no está nada mal el poder contemplarlos a gusto. Más aún cuando ellos no se sienten incómodos bajo el escrutinio de mis casi blancos ojos. Sus manos me agarran firmemente de las piernas y empieza a caminar entre la gente en tanto me sostengo de él, notando los firmes músculos moviéndose bajo mis dedos. No muchos nos miran, mas los que lo hacen, los chicos muestran sorpresa y las chicas envidia. Nuevamente, las dagas contra mí son notorias, aunque no les hago caso y disfruto del paseo.
Una vez en el pasillo que da a la cocina, Ayrrick me baja para que pueda caminar ya que hay poca gente. Sonrío agradecida cuando lo tengo de frente, no obstante, no me esperaba lo que sucede al segundo siguiente: de la nada estoy contra la pared, encerrada entre sus brazos y su rostro está muy cerca del mío, tanto que podría dibujar cada una de sus pestañas con absoluta perfección. Su cálido aliento, donde noto un aroma a alcohol (aunque no muy fuerte) y menta, me acaricia el rostro. Ay mamá, ¿y ahora qué?