Capitulo 7

1084 Words

Para el día siguiente, ya me había resignado. Mi barco se había perdido de verdad, pero mi temperamento se había calmado lo suficiente como para que no quisiera dispararle a todo el mundo. Eso no significaba que no fuera a despellejar a ese cabrón cuando lo atrapara. Solo quería decir que el resto podía respirar un poco más tranquilo. El teléfono de mi escritorio sonó justo cuando los firmes golpes característicos de Renzo retumbaron contra la puerta. Tenía que ser mi secretaria, porque Renzo tenía el don de moverse como un fantasma, aun siendo el más grande de todos nosotros. Era un talento, algo que a veces envidiaba. Gio llegó cinco minutos después, frotándose una mancha de pintalabios en la comisura de la boca. —¿Vamos a hacer algo con Makarov? —preguntó, yendo directo al refri

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD