Nuevos brazos
Yudy sintió en los brazos del juez Richad Marsllow un alivio para su alma, él la había tratado tan delicadamente y a la vez había complacido a la mujer en ella, era una combinación ternura y placer, una complicidad entre experiencia y un dulce y caballeroso trato, algo diferente y muy agradable.
Richard, ¡gracias!
¿Por qué? Le preguntó mientras le acariciaba la mejilla.
Por tratarme tan bien anoche, fue ..
Placentero..
Jaja.. Sí, debo reconocer que mucho. Yo nunca me había sentido así..
¿Ni con tu marido?
Él era muy lindo conmigo, pero lo de anoche.. No sé, fue diferente.. Algo..
¿Qué? Dime, ahora eres mi esposa y aún que tengo 68 años, sigo siendo un hombre..
Un hombre.. Diría qué uno que sabe como hacer sentír mujer a alguien como yo..
Mi amor, permíteme llamarte así, mi amada Yudy, una mujer necesita más que placer, necesita sentirse especial y ser tratada con respeto y si consigue sentirse libre en la cama se entregará sin temores. Yo quería que sintieras más que placer, que sintieras al hombre que escogiste como tu segundo esposo..
Yo nunca me casé, entregue mi vida a los demás, ahora quiero una familia y tú mi amor necesitas un hogar y un padre para tu hija. Yo te ofrezco convertirme en tu hombre, tu esposo y tu apoyo, y para tu hija en un padre amoroso. Nunca tuve un hijo, no puedo, pero me encantan los niños..
Podría decirse que soy el hombre perfecto para ti..
Sí, creo que sí..
Con lágrimas en los ojos Yudy recibía su nueva vida al lado de un hombre tan agradable como el juez Marsllow. Richard la trato como a una reina y la hizo sentir amada, era mucho más de lo esperado y estaba muy feliz en los brazos de Richard.
Se quedaron abrazados en la cama, mientras sus cuerpos entraban en calor y pedían un poco más de amor.
Todo estaba listo para recibir a la pequeña, una habitación llena de juguetes y un hermosa cama cubierta de dulces, era como un pequeño paraíso lo que le esperaba a Susana.
Richard deseaba conocerla y ser parte de la vida de la pequeña. Él ya se había retirado así que tendría mucho tiempo para su nueva familia.
Al llegar a la hacienda Porter, después de más de dos semanas su hija salió a su encuentro llorando.
¡Mami, Mami! Creí que ya no volverías, el abuelo me dijo que tú me abandonaste..
¡Eso nunca mi amor ¡ ¡Nunca! ¡Tú eres mi vida! Mira mi amor, lo que pasó es que me casé, con tu padre, Richard es tu nuevo papá..
Es un hombre muy, pero muy bueno y en su casa te esperan juguetes y dulces en tu propia habitación, color rosa con nubes blancas como te gusta y hay un enorme pastel esperándote en su casa.. ¡Nuestra casa!
La pequeña la escuchaba muy pensativa y eso le preocupo a Yudy.
Mamá, ¿Le podré decir papá? Yo siempre e querido tener un papá, ¿Le puedo llamar así?
¡Claro mi amor! ¡Claro que sí!
Entonces, ¿podemos irnos ahora? Yo quiero comer pastel, el abuelo odia los cumpleaños porque en su cumpleaños murió la abuela..
Al oir lo que decía su hija dijo Yudy para sí misma: ¡No puedo creer que se lo dijera! Debió estar borracho otra vez..
Mi amor, ¿que te parece si vamos por tus cosas? Tomando a su hija de la mano entraron a la casa, empacaron sus cosas y saliendo de la habitación se fue a la cocina y le dijo a la señora María: Cuida bien de papá, sé que a veces es insoportable, pero por favor María, no lo abandones como las otras..
Dile que le dejo esta carta y que aquí le explico todo del porqué me marcho..
¿Te casaste? Veo un anillo en tu dedo. Dijo algo curiosa
Sí María, me casé y me llevo a mi hija con su nuevo padre, dile a papá que lo quiero..¡Adiós María!
Adiós María, cuida mucho al abuelo..
Dijo la pequeña al salir de la casa, estaba muy ilusionada con la idea de conocer a su nuevo papá.
Al llegar estaba tan emocionada por conocerlo que cuando vio a aquel hombre tan fino y elegante dijo: Te pareces a mis muñecos, ¡Eres muy lindo papá!
Esas palabras emocionaron tanto a Richard que se inclinó y tomó a la pequeña en sus brazos.
No sabes lo feliz que me hace oirte llamarme papá..
Y a mí tener uno.. Yo siempre quise un papá como el que tenían las otras niñas y me gusta que seas tan lindo, prometo comportarne bien y ser muy buena para que me quieras..
Preciosa Susana, yo ya te quiero..
Besando la mejilla de Susana, la pequeña aprovecho y se abrazo al cuello de Richard y dijo: ¡Tú eres mi papá y no voy a soltarte!
Eso hizo reír y llorar a Yudy y a Richard quién abrazando a Yudy le dijo: Mi amor, ahora estamos completos..
La pequeña Susana entró a su nueva casa de la mano de Richard, se veía tan contenta que a todos los sirvientes en la casa los hizo sonreír, la pequeña era un sol, su belleza era muy notoria, era muy bella como su madre y el señor juez se veía resplandeciente.
El haberse casado aunque fuera con una chica tan joven les parecía muy agradable tener a una mujer y a su hija en la casa.
¿Que te parece tu habitación Su? ¿Puedo llamarte así? Su..
Sí.. Me gusta, puedes llamarme como quieras papá..
Entonces hija mía de ahora en adelante serás mi pequeña Su..
¿Quieres pastel? Les pedí que prepararán tu favorito.. ¿Vamos?
La joven esposa del juez Marsllow lo abrazaba mientras su pequeña tomaba su mano y saltaba como un corderito, muy contenta.
Mientras en la hacienda el padre de Yudy leía la carta que le dejo su hija y escuchaba lo que María le comentaba que le había dicho Yudy antes de marcharse.
También la pequeña me pidió cuidar de ti, la verdad no creí que ellas supieran de lo nuestro y menos que me pidieran algo así..
María..
Sí, ¿Quieres que me vaya o que me quede callada?
No, María yo.. Yo..
¿Que sucede? Anda, dilo de una vez, ¡ya te cansaste de mí y quieres probar otra mujer!
No, no es eso y lamento si te e hecho sentir así, tú has sido muy paciente conmigo, y eres una buena mujer..
Pero, ¿Cuál es el problema Porter?
El problema soy yo María, ¡Yo!
Eso no es nada nuevo Porter, siempre que bebes eres un problema, así que no es algo nuevo..
María, ¿Te casarías conmigo?
¿Casarme? ¿Contigo? ¿Qué fue lo que te dijo en esa carta tu hija?
Me dijo; Que ya era hora de que dejará de culparme por la muerte de su madre y que reaciera mi vida y que lo hiciera contigo..
¿Y lo vas a hacer porque ella te lo pidió?
No María, me conoces bien, lo voy a hacer porque tú me importas y porque no quiero perderte..
¿Perderme o quedarte sólo?
Levantándose del sillón donde estaba aquel hombre grande y rudo, tomó en sus brazos a María, una mujer de anchas caderas y pronunciada delantera y apretandola contra su pecho le dijo: Amo despertar abrazado a tus caderas y enloquezco al oler tu perfume en medio de tus pechos, María tú eres mi mujer hace mucho y yo soy el hombre que adora tus mieles..
¡Casate conmigo! Yudy tiene razón, es hora de dejar todo atrás y abrir mis brazos al amor, ¡A tu amor! ¿Que dices María? ¿Te casarías conmigo?
Eres un tonto Porter, ¡pero me encantas! Sí, acepto ser tu esposa..
Los brazos de Richard Marsllow se abrieron para recibir a Yudy y a su pequeña hija Susana y los del padre de Yudy Porter se abrieron para recibir a su mujer en su corazón y para hacerla su legítima esposa.