¿Qué era lo que estaba pasando?, todo éste asunto parecía demasiado irreal, se sentía como en un horrible sueño, en uno horrible en el que solo existía; se sentía ajena a su cuerpo, lo sentía como dormido, todo era demasiado extraño. ¿Y si estaba a punto de desertar y todo esto se trataba de una horrible pesadilla? pensó con ilusión. No, esa era una idea absurda, eso mismo había pensado durante la madrugada, era hora de ver la realidad, de aceptar que todo estaba apunto de cambiar, que el mundo y todo lo que conocía, no era real. —¿Cómo harán eso? —preguntó por instinto, con la voz ahogada. Era ridículo ocultarle las cosas, sabía que de nada le serviría negarse; ya que al final terminaría cediendo ante ella. Además, el que se lo dijera, o no, no cambiaría nada, ya tenía a gran parte de

