--- --- 🕊️ Perla – Una amenaza en bandeja de plata Desperté con el aroma a café que Elena preparaba todas las mañanas. Los ventanales estaban abiertos, el sol de Nueva York entraba como un abrazo silencioso, y por un instante… me permití sentirme a salvo. Hasta que vi el sobre. Blanco. Sin remitente. Apoyado con una pulcritud inquietante sobre la mesa de mármol de la cocina. Como si alguien lo hubiera colocado con guantes de seda… y veneno en el alma. —¿Elena? —llamé con el corazón encogido. Ella entró secándose las manos en el delantal. —¿Sí, mi niña? —¿Tú viste esto? —¿Qué cosa? —preguntó, acercándose. Le señalé el sobre. Elena frunció el ceño, lo tomó con cuidado. No tenía sello. No parecía que lo hubieran pasado por recepción. No había pisadas. No había cámara que mostr

