Anton Veo a Marina hablar por teléfono, y comienza a irritarme el hecho de que no esté pensando en los demás, no sabemos si Arzer sabe de su existencia, pero tampoco voy a arriesgarme por una simple llamada telefónica. En cuanto corta la llamada, guarda su teléfono en el pequeño bolso que ha traído, y se dispone a salir de la habitación. - ¿Dónde vas? - voltea a verme, y frunciendo el ceño suelto una pequeña carcajada, sigue con el mismo genio de siempre. - ¿Y yo porque tengo que informarte dónde voy? Al baño. Por si tienes dudas ¿me acompañas también? - -No ocupes demasiado el celular, puedes traernos problemas- -Como digas - abre la puerta, pero no quiero que se vaya, sé que ella no quiere verme, y mucho menos hablar conmigo, pero ahora pondré en juego todo mi egoísmo. -No te he

