Aka No sabía donde estaba, no podía ver nada parecía que la oscuridad se tragaba cualquier rayo de luz que entrara. Eso pensé al incio, sin embargo, me di cuenta que era todo lo contrario, era una luz que no me permitía ver nada más. A lo lejos escuché su voz, o más bien, sus gritos; el sonido se acercaba cada vez más, lo estaban torturando, tenía que ayudarlo, pero no podía alcanzarlo. Finalmente mi vista comenzó a hacerse más clara y logré verlo; tirado, cubierto de sangre y a su lado, el responsable de sus heridas, seguía golpeandolo. Sin siquiera llegar a pensarlo me paré y mi mano se dirigió al cuchillo en mi bolsillo. Me acerqué por detrás y el tipo ni siquiera notó cuando llegué a él, hasta que le enterré el cuchillo en la garganta, segundos después, cae. Me volví a ver al chico g

