Camino detrás de Aleska, sintiendo cómo el cóctel aún me arde en la garganta y en la boca del estómago. Ella avanza por el corredor destilando seguridad y dominio. Desde que salimos del restaurante y emprendimos camino hacia la habitación, cada persona que trabaja en este hotel la mira con respeto y hasta le hace una que otra reverencia. O una leve inclinación de cabeza. En las miradas y sonrisas de esas personas, me he dado cuenta que la tienen en alta estima. Lo cual, sin duda, me llama más la atención. Me dijo que era gerente y mano derecha de Rhyszard. Entiendo que eso es suficiente para que le rindan pleitesía, pero esas personas parecen que de verdad le tienen aprecio genuino a la mujer. Tomo aire y lo dejo salir lentamente. Me siento extraña. Yo no debería pasar la noche aquí. A

