—Sé perfectamente lo que firmé, gracias a que tú misma me lo recuerdas cada dos por tres, Odette —Esta mujer es increíble—. Firmé ese puto contrato por una necesidad que va más allá del lujo que me has ofrecido siendo Kasandra —El nudo en la garganta se vuelve más fuerte de tragar—. Incluso más allá de la comida. Y no creas que soy una malagradecida, porque en serio te agradezco todo lo que hasta ahora le has dado mi hermana y a su bebé… pero no creas que seré esclava de este agradecimiento eternamente. No pienses que por ese contrato, podrás someterme a tu antojo y obligarme a hacer cosas que no quiero, solo porque no tienes las agallas de enfrentar tú misma a tu marido. —¿Me estas amenazando, Kasia? Que me llame por mi nombre solo empeora esta situación. Tomo aire, me aparto de las mej

