Hasta el último suspiro. Capítulo 18. La semana comenzó y todos estábamos felices de volver a encontrarnos, muy pronto las vacaciones llegarían, pero nos despediríamos con un fabuloso baile qué mis amigos y yo estábamos organizando, tal como era nuestra costumbre, nos encontramos en la cafetería de la escuela un poco antes de iniciar la primera clase. Me moría por ver a Alan, estaba contando los minutos para abrazarlo y decirle cuánto lo extrañé. —Por fin, pareciera que hubieran pasado mil años sin verte, mi princesa hermosa —exclamó mi guapo. —No tienes idea de cuánto te extrañé ,me hiciste mucha falta —le dije. Nos dimos un abrazo tan fuerte e intenso como el gran sentimiento qué embargaba en nuestros corazones desde que nos conocimos, seguido de un beso no tan apasionado como quisié

