Estábamos en el salón y entra el chico llamado Nick, al verlo las mujeres suspiraban y los hombres lo veían con desdén, el ignoró a todos y se sentó en una silla que esta a mi lado y no paraba de verme, ¿Sera que tiene algo en mi contra? me da miedo, debe estar molesto por lo del primer día con la camioneta
Teresa se le acerca, (se preguntaran ¿Quién es Teresa?), es la animadora capitana del equipo de porristas, la mas popular y también la mas puta, todos los hombres nuevos que llegan al colegio los quiere para ella, se los coge y luego los deja, ella es así.
―Hola, mucho gusto, me llamo Teresa― hablo la chica, pero el de ojos azules no le prestaba atención―Soy la capitana de las animadoras y la presidenta del comité de recepción, en nombre de todos te queremos dar la bienvenida al instituto― comenta con su sonrisa hipócrita y sus blancos dientes y falsos.
Yo estaba revisando mis apuntes, de vez en cuando miraba de reojo y el chico seguía viéndome, ¡que nervios!, no quiero que me siga mirando.
Teresa seguía parada en frente del hombre quien no le prestaba atención.
―Oye, te estoy hablando― profirió la chica con dureza
Nick volteó a verla con esa mirada que ya había observado antes, la misma que uso cuando regaño a Darío
―No molestes, hablas demasiado― me dió repelus, esa voz es tan dominante, todos nos quedamos con la boca abierta al ver como rechazaba a Teresa, o sea," nadie rechaza a Teresa", a la chica no le quedo de otra que regresar a su asiento maldiciendo a sus adentros.
La profesora llegó y nos sumergimos en la clase, el chico dejo de verme para prestar atención a lo que decía la Miss Lucia, que es la profe de historia.
Nina y yo nos fuimos a merendar a la cafetería del instituto, le Conté todo lo que había pasado, porque ella no ve esa clase conmigo.
―No te lo creo, ¿De verdad le dijo eso a la zorra de Teresa?― cuestionó sorprendida
―Te lo juro, toda la clase esta de testigo―
De pronto todo el mundo se voltea y yo me pregunto ¿Qué esta pasando?, en lo que veo bien, vienen entrando los 5 ejemplares nuevos de la escuela, nos pasaron por un lado, el tal Darío le sonrió cínicamente a Nina, ella estaba que moría de la rabia, el chico llamado Nick me paso por un lado y me sonrió, definitivamente el tiene un problema conmigo.
―Es que lo mato― decía mi amiga enterrando el tenedor en la pobre hamburguesa
―Tranquila, no hagas show― sentencié
―No lo hare, pero te juro que quiero clavarle este tenedor en una nalga― dijo mostrándome el tenedor
―¿En una nalga?― pregunte confundido
―SI, porque las tiene bien grandes y redondas― me reí por su comentario
―Pero te estas fijando mucho en el― dije para molestarla
―Para nada, no soporto su presencia― esta chica es muy divertida
―Si tu lo dices―
Terminamos de comer y nos fuimos a la siguiente clase, esta si la vemos juntos, al igual que Nick, al parecer como que estará en todas mis clases, porque ya van dos y aquí esta presente, en ningún momento deja de mirarme y sonreír para si mismo, ¿Qué estará pensando?, ¿Será que me quiere golpear? ¿o hacer algo malo? porque de otra manera no se porque me mira tanto.
Después de esta clase nos fuimos a educación física, hoy toca entrenamiento de natación, así que estábamos todos en la piscina del instituto.
―¡Carajos!― exclama Nina
―¿Que paso?― dije alarmado
―¿Acaso no estas viendo ese cuerpazo?― comenta mi amiga
―¿Que cuerpazo?― veía para todos lados y no entendía
―El del chico nuevo, ¡Por Dios! que me lleve el diablo porque estoy ardiendo― dijo Nina
―Contrólate― la regañe― y no es la gran cosa
―Si es la gran cosa amigo o a caso no le estas viendo el traje de baño, ¡que monstruosidad se esconde ahí adentro!― no pude evitar dirigirme a su entrepierna, mi amiga tiene razón, se le ve un buen bulto, (sacudí mi cabeza para olvidar lo antes pensado).
―Estas loca, vamos al carril, que el entrenador nos esta esperando― dije para olvidar lo que acaba de pasar, si tiene un buen cuerpo, pero aquí hay muchos así, es mas de lo mismo.
―Muy bien todos, cojan su carril, cuando toque el silbato se lanzan con todo, vamos a ver como están y si de verdad entrenaron en vacaciones― comentó el entrenador, Nina y yo somos parte del equipo de natación, en realidad yo soy el nadador estrella del equipo masculino en nado estilo libre y ella del femenino.
El chico nuevo también se montó en su carril, el entrenador sonó el silbato y nos lanzamos al agua, son 50 metros
Nadamos y nadamos hasta llegar a la meta, yo siempre llego de primero, pero esta vez no pasó, Nick había llegado de primero, estaba un poco decepcionado, y eso que entrene bastante en las vacaciones.
―Te llego competencia Jesse― dijo el entrenador, yo me puse de pie y pase por un lado del chico nuevo, el me sonrió sobrado y yo lo vi poniendo los ojos en blanco.
Me quede entrenando un rato mas hasta que me canse y decidí ir a las duchas a quitarme el agua de la piscina.
Me quite el traje de baño y entre a la ducha
Ya era muy tarde para regresarme, porque cuando llegue al lugar estaba Nick completamente desnudo bañándose, obvio estoy acostumbrado a ver a mis compañeros desnudos, pero Nick me ponía nervioso, estaba teniendo una batalla en mi mente para no bajar la mirada y así confirmar lo que insinuaba su traje de baño, pero fue imposible, baje la vista y así fue, además del trasero mas hermoso que haya visto (aun no se como sigo pensando estas cosas), tenia el m*****o muy mas allá del promedio, y yo con la vergüenza mas grande del mundo, porque a pesar de que tengo un buen trasero, mi pene es un pene promedio, ni muy grande pero nada pequeño.
Me empecé a bañar para salir lo mas rápido posible de ahí, el chico me escrutaba con la mirada, es tan cínico que no disimula, ¿Quién se cree?, se terminó de bañar y salió, luego terminé yo y salí para vestirme.
Mientras me vestía el hombre se acercó a mi.
―Perdón por dejarte de segundo en la piscina― ¿Se esta burlando?― pensé que te gustaba la competencia
―Por fin hablas otra vez, pensé que te hacías el mudo― dije con sarcasmo
―No soy mudo― se acerco mas a mi― solo que no me gusta hablar mucho― yo me alejaba lentamente
―Umm ya veo― hable dudoso― y si me gusta la competencia, pero la competencia sana, no que se burlen de mi cuando me ganan― dije algo molesto
―NO me estaba burlando de ti― el chico se acerca y yo me alejaba de su cercanía
―Pues eso parecía― cuestioné imperativo
―Aun no entiendes mis intenciones― comentó confundiéndome y otra vez acercándose y yo ya no podía alejarme mas, estaba acorralado entre el y los casilleros
―¿Y cuales son tus intenciones?― pregunte con curiosidad
―Conocerte― culminó el hombre, estaba a escasos centímetros de mi rostro, pero yo me aleje bruscamente y puse distancia entre los dos, que miedo, pensé que me iba a besar.
―Oye, me tengo que ir, ya es tarde, chao―tome mis cosas y salí casi corriendo del lugar
Estoy a punto que me da un infarto, primero; lo veo desnudo y aunque suene raro no esta nada mal el muchacho y segundo; se me acerca tanto que pensé que me iba a besar, si no se viera tan macho pensaría otra cosa, pero no, deben ser ideas mías, el solo quiere molestarme, seguro se esta cobrando lo que paso ayer en el estacionamiento fastidiándome.
―¿Donde estabas?― pregunto Nina despertándome de mi ensimismamiento― llevo media hora buscándote― grito molesta
―Tranquilízate, me estaba duchando― me queda viendo incrédula
―Bueno, no importa, ¿Nos vamos?― indaga molesta, ella es un fosforo, se enciende con facilidad
―Esta bien― nos fuimos al estacionamiento, cuando vamos saliendo del instituto venia Nick con su cabello mojado, nos paso por un lado y me sonrió con cinismo, ¡que idiota!, ni crea que voy a caer en su juego, lo voy a ignorar.
Lleve a Nina a su casa, ya sus padres estaban preocupados porque no llegaba, ellos la aman, pero son muy sobreprotectores, la dejan hacer casi todo lo que ella quiere, pero Nina nunca puede romper los horarios, eso es sagrado para ellos, es su única hija y les costó tenerla, a veces los comprendo, gracias a Dios mi amiga no es un alma rebelde.
Llegue a mi casa y estaba el carro de papa estacionado en la entrada, que extraño, el nunca viene a estas horas.
Estacioné mi camioneta y luego entre a la casa.
―Buenas― Grité para llamar la atención
―¿Como estas hijo?― hablo papa
―Hola papa, ¿Paso algo?― pregunte preocupado
―No mi amor no pasa nada, tu papa solo vino a almorzar― dice mi madre sonriendo
―Ya me había preocupado, porque es muy raro que vengas a estas horas― dije sincero, mi padre bajo la mirada sintiéndose culpable
―Lo se hijo, pero tu tío me convenció y se lo agradezco― comenta en voz baja
―¿Mi tío? ¿Dónde esta mi tío?― pregunte emocionado
―Aquí estoy sobrino― hizo su aparición mi Tío Sócrates, el es hermano de mi papa
―Tío Sócrates, ¿Cómo estas?― el hombre llego hasta mi y me dio un fuerte abrazo
―Muy bien sobrino, ¿Cómo te ha ido a ti?― indago con una gran sonrisa, yo amo a mi tío Sócrates, es como mi otro papá
―Bien tío, lo mejor que se puede estar― respondí efusivo
―Esperen en la mesa, voy a servir la comida― ordena mi mamá
Mi madre trajo la comida, comimos, conversamos, reímos, mi tío es muy divertido a Jimmy y a mi nos gustaba mucho ir a acampar con el, nos enseñó muchas cosas y nos contaba unos cuentos buenísimos, mas que todo de mitología como, hombres lobo, gárgolas, vampiros y esas cosas, por supuesto todos inventados por el.
Terminamos de comer y ya mi tío se tenia que ir, nos despedimos y papa lo fue a llevar a su casa.
―¿Como te fue hoy hijo?― pregunta mamá
―Nada nuevo mama, solo clases― si te cuento lo que me paso hoy te dará un infarto y lo peor es que me gusto lo que vi, estoy tan confundido
―Que bueno, por cierto, mande a lavar tu traje azul para la fiesta del sábado― dice mamá recordando el evento
―Ay no se si voy a ir mama― exprese con fastidio
―Claro que vamos a ir, tu papa también irá, vamos a conocer a nuestros vecinos, no puedes faltar― aclaró mi madre con ímpetu
―Es que esa gente no me da buena espina― comenté para ver si no insistía
―No digas tontearías Jes, son imaginaciones tuyas, yo los vi amables― y vi a uno desnudo, pero eso no te lo diré
―Esta bien, tu ganas― exhale pesadamente, mi mama sonrió triunfante.
Subí a mi habitación y llame a Nina
―Hola papacito, ¿Qué haces?― pregunto mi amiga mientras se pintaba las uñas
―Acabo de almorzar, mi papa y mi tío vinieron a comer― hable mientras revisaba el f*******: en mi teléfono
―Oye que bueno, por fin tu papa se digna a aparecer mas seguido― expresa Nina
―Hoy vino porque mi tío le insistió, pero tu sabes que desde que paso lo de hace dos años mi padre no ha vuelto a ser el mismo―comente con melancolía
―Lo se amigo, pero hay que tener fuerza, lo digo por tu mama, ella también sufre― instó Nina comprensiva
―Pues si, ella se esconde detrás de sus oficios, la cocina, pero yo se que todavía le duele que mi hermano no esté―aclaré triste, mama ha sufrido mucho y se que aun llora, porque lo he visto en su rostro, en sus ojos, pero no le digo nada porque ese es su dolor, algún día tiene que dejarlo ir.
―Te dejo belleza, mi mama me esta llamando para comer― se despidió y se marcho, ellos siempre comen tarde.
Cerré la laptop y me recosté en mi cama, venían a mi mente imágenes del día de hoy, no podía evitar recordar ese cuerpo desnudo y mojado con el jabón cubriendo su piel y el momento en que se me acercó tanto que pensé que me iba a besar, no se que me esta pasando, tengo que alejarme de ese hombre, que para mi desgracia ahora es mi vecino.
Dormí un rato la siesta y luego hice la tarea de mañana, eran las 7 de la noche y estaba aburrido, baje a la sala y estaba mama viendo la novela
―¿A donde vas hijo? ya es de noche― cuestiona mi madre volteando a verme
―Tranquila mama, solo me voy a sentar en los bancos del frente necesito algo de aire fresco― dije para calmarla
―Esta bien, pero ten cuidado―
Salgo al frente de mi casa, hay un gran árbol y abajo de el un banco donde siempre me siento cuando estoy aburrido o quiero despejar mi mente.
Veía mi teléfono, revisaba la galería y observaba las fotos donde estaba mi hermano.
¿Qué hubiese pasado si en vez de Jimmy, fuese sido yo el que falleciera esa noche?, la respuesta nunca la sabré
Me puse a escuchar música y me perdí en la melodía de las canciones, de repente siento como una gran sombra cubre mi visión, me quite los auriculares poco a poco y me iba a levantar para salir corriendo.
―¿Por que tan solo?― volteo y lo veo
―¡Mierda!― exclame aliviado― casi me matas de un susto, ¿Qué haces aquí?― pregunté a Nick con molestia
―Sali a caminar y te vi solo y quise venir a saludar―comento relajado
―Una pregunta― el chico me quedo viendo―¿Tienes algo en mi contra? porque siempre me quedas viendo y te ries, ¿Te parezco gracioso? ¿O tengo cara de payaso? porque si es así, dímelo― insté molesto
―No, para nada, al contrario, tienes el rostro mas hermoso que he visto― ¿Hermoso? esto se puso raro
―Y entonces ¿por que te ríes cada que me ves?― volví a preguntar ahora curioso
―No me rio de ti, sonrió por ti, me pareces una persona fascinante y fue verdad lo que te dije hoy, mi intención es conocerte, no quiero incomodarte y hacerte sentir mal, se que suelo intimidar, pero es solo una fachada, ese es mi papel― demasiada sinceridad
―Bueno, he de reconocer que te juzgue mal, pero también entiéndeme, no te conozco y te comportas muy extraño― el chico sonrió con mi comentario― pero esta bien, empecemos de nuevo, vamos a conocernos; mucho gusto, me llamo Jesse― extendí mi mano
―El gusto es mío Jesse, me llamo Nickolson, pero todos me dicen Nick― se presento muy cordial
―Ya me puedes devolver mi mano, si no es mucha molestia― le dije al ver que no la soltaba
―Perdón― se disculpó
―No es nada y bienvenido al pueblo― sonreí efusivo― espero no te aburras, en este pueblo nunca pasa nada, así que no te extrañes cuando mueras del aburrimiento
―No creo poder aburrirme y menos ahora que nos estamos conociendo― vi la hora y ya eran las 10 de la noche, ¿Cómo se me pudo pasar el tiempo tan rápido?
―Wao, ya es tarde, tengo que ir a dormir― me levante del banco― nos vemos mañana en el instituto, bye.
Hice ademanes con mi mano a modo de despedida, Nick se quedo parado cerca del árbol, abrí la puerta y cuando volteé ya no estaba, que chico mas extraño.