―Jesse, ya nos vamos, ¿Metiste las flores en el carro? ― habla mi madre despertándome de mis pensamientos.
Yo soy Jesse, un chico de 18 años, blanco, ojos negros como la misma noche, de 1.74 metros de estatura, de contextura atlética pero no musculosa, tengo algunas pecas en mi rostro, cabello oscuro y un lindo trasero o eso dice mi mejor amiga.
―Voy mama, estaba buscando mi teléfono que lo había dejado― expliqué efusivo
―¿Metiste las flores en el carro?― vuelve a preguntar mi madre
―Si mama, tranquila― hable calmado para evitar que se estresara
―Que bueno hijo, por cierto, aquí tienes― saco una caja grande envuelta con un lazo―Feliz cumpleaños mi amor― me dio un abrazo y vi como sus ojos se humedecieron, seguro recordando lo que paso hace dos años
(Hace dos años)
―¿Estas seguro de que tomemos este atajo Jimmy?― dije a mi hermano mayor quien estaba un poco ebrio.
―Claro hermanito, yo siempre me vengo por aquí― respondió tranquilo
―Esta muy oscuro― mencioné un poco nervioso
Esto me pasa por prestarle atención, me dijo que saldríamos a celebrar mi cumpleaños y terminó emborrachándose
―Relájate hermano, no va a pasar nada, en este bosque ya no quedan animales salvajes, los cazadores acabaron con todos ellos― aclara mi hermano para tranquilizarme, aunque no se si funcionó
Escuche unas ramas crujir
―¿Que fue eso?― cuestioné tomando a mi hermano del brazo
―No seas cobarde Jesse, No nos va a pasar nada y vamos a apresurarnos, no quiero que mi mama me mate por llegar tan tarde― dice mi hermano arrastrando un poco las palabras
Caminamos por el sendero que nos llevaba a nuestra casa y escuché crujir mas ramas
―Esto no me gusta Jimmy―iba caminando y me tope con mi hermano que estaba parado estático―¿Que pasa? ¿Por qué te detienes?― pregunte asustado
―No te muevas Jesse, cuando te diga corre, sales corriendo― no lograba entender, hasta que me fije bien, estaba una gran lobo gris, enorme, con unos dientes super terroríficos, me temblaban las piernas
―¿Que hacemos?― mencioné en voz baja
―Yo voy a salir corriendo para distraerlo y tu sales corriendo en la dirección contraria a la mía― ordena Jimmy
En efecto, mi hermano sale corriendo y el lobo sale en su persecución, yo inmediatamente salgo corriendo en dirección contraria como el me dijo.
Corrí y corrí, pero no veía a Jimmy por ningún lado, estaba asustado o mejor dicho, aterrado, ¿Dónde esta mi hermano?
Volteo para seguir corriendo y se me aparece el mismo lobo gris con la boca y dientes llenos de sangre, pensé en lo peor, quiero a mi hermano, ¿Dónde esta? no puede ser lo que estoy pensando.
Estaba a punto de llorar, el lobo se acercaba mas a mi, yo retrocedía pero ya no tenia oportunidad de escapar.
De repente se apareció otro lobo igual de grande pero de color blanco, con la mirada azul y los dientes aun mas afilados que el otro.
Ya no puedo mas, me precipite al suelo y perdí la conciencia.
Desperté en la entrada de mi casa, pero sin mi hermano.
(Fin del recuerdo)
Es todo lo que recuerdo de esa noche hace dos años, mi hermano desapareció y no se encontró su cuerpo, solo su ropa llena de sangre, destrozada.
Desde ese momento mi vida no ha vuelto a ser la misma, mi mama vive llorando y mi papa casi ni se la pasa en la casa, prefiere estar en su trabajo que llegar y no ver a Jimmy, mi hermano era todo para esta familia, era la luz del hogar, siempre estaba alegre y con una sonrisa, pero ya no estará mas.
Hoy se cumplen dos años desde su muerte, y todos los años vamos al cementerio a llevarle flores a su tumba vacía.
Mamá no quería hacerle una tumba con la esperanza de que regresaría, pero papá se la hizo porque sabia que su hijo no volvería mas.
Aun así, se supone que en ese bosque no hay animales salvajes desde hace muchos años, ¿Cómo aparecieron dos lobos enormes así de repente? es muy extraño, ¿será que están migrando? lo mas extraño es que los buscaron por dos semanas seguidas para exterminarlos pero no se volvieron a ver mas.
Lo único que se, es que mi hermano ya no esta y ahora tengo que vivir sin el.
―Estamos listos Jesse, nos vamos― anuncia mamá
―Esta bien, vamos―
Llegamos al cementerio, primero limpiamos la tumba y luego ponemos las flores. Mi madre dice unas palabras y mi padre y yo solo escuchamos.
Terminamos el ritual de visita y nos fuimos a la casa.
Llegada la noche cenamos en silencio, luego subí a mi habitación para ver el regalo que me había dado mama.
Me senté en la cama y abrí la caja, wao, es una laptop hermosa, amo a mi mama, desde hace mucho necesitaba una para mis trabajos del instituto y me la compró, con dinero de papá pero ella fue quien me la dio, así que es su regalo
La encendí y se ve espectacular.
Le hice una videollamada a mi mejor amiga.
―Wao, ¿tienes compu?― habla Nina del otro lado de la pantalla
―Si, me la dieron hoy por mi cumple― dije con emoción
―Te llevo tu regalo mañana al insti, lamento no haber podido estar contigo Jes, pero tu sabes como son mis padres y los fines de semana son sagrados y son para ir a visitar a mi abuelo, no les gusta dejarme sola, como si fuera a quemar la casa― me reí por su declaración
―No los culpo, eres un desastre― hable mientras ella me hacia pucheros
―Que malo eres― instó haciéndose la ofendida
―Malo no, soy realista― me reí estruendosamente
―Y cuéntame, ¿Qué tal es tener 18 años?― pregunta pensativa
―Ya lo sabrás, porque solo te falta una semana para cumplirlos también― sonreí efusivo
―No me lo recuerdes, ya estoy vieja― recalcó con indignación fingida
―Que exagerada eres― comenté con diversión
―Te tengo que dejar amigo, voy a cenar― se despide Nina
―¿Ahora es que vas a cenar?― cuestioné incrédulo
―Claro mi vida, son las 8 de la noche, lo que pasa es que en tu casa cenan a las 3 de la tarde― hablo desmesuradamente
― Tampoco así, si cenamos temprano, pero no a las 3 de la tarde, no exageres― dictaminé
―Bueno, eso― rió divertida― hablamos luego belleza, tengo hambre
―Bye― me despedí y cerré la computadora.
Lancé mi cuerpo completo en la cama y me puse a revisar la galería, tengo muchas fotos, y en ellas casi siempre esta mi hermano, el lo era todo para mi, siempre me defendía y estaba al pendiente, a pesar de que me llevaba solo 3 años el me veía como su hermanito pequeño y eso a mi no me disgustaba, me sentía protegido, el me daba paz.
Han pasado 2 años y todavía no puedo olvidar aquella noche, esa noche que me arrebató lo mejor que tenia, que era mi hermano.
Te extraño Jimmy.
Al día siguiente me levanto con el cantar del gallo, y eso es porque vivo en una granja, mi padre es dueño de una mediana empresa de cereales, no soy millonario pero no me falta nada. El y mi tío Sócrates, son socios, es un negocio que levantaron entre los dos.
Mi mama solo se dedica a la casa, a ella le gusta estar cocinando, limpiando y cosas de amas de casa.
Hoy voy para el instituto, busco las llaves de mi camioneta, es una Tundra doble cabina roja, era de Jimmy, papa la quería vender, pero yo le dije que me la diera. Se culpa de que mi hermano no tenia la camioneta esa noche, papá se la pidió prestada porque la de él estaba en el taller, pero por mas que mama y yo le hemos dicho que no es su culpa el no se lo perdona.
Esa noche nos llevo mi padre a la feria, pero no nos podía ir a buscar, así que por eso tomamos ese camino, porque el camino de la carretera es muy largo y ya era tarde, pero ya no hay para que lamentarse, ya lo que paso queda atrás.
Total, que me quedé con la camioneta de mi hermano, que esta super nueva, se la habían regalado unos meses antes por su cumpleaños 19.
Me monto en mi camioneta y arranco, paso buscando a Nina por la granja de su familia y nos vamos al instituto, ella es mi única amiga, es la única que me comprende, porque ni novia tengo, ella me gusto en un tiempo, pero terminamos siendo amigo, ahora la veo como la hermana que nunca tuve.
―Que calor esta haciendo― comenta mi amiga bajando la temperatura del aire acondicionando de la camioneta
―Debe ser la menopausia, porque yo no tengo calor―dije a modo de broma
―Ja, ja, no te luce para nada― rio con sarcasmo― soy una niña― me sacó la lengua
―Si tu lo dices― me golpeó un hombro y yo hice mueca de dolor, obvio no me dolió, ella pega como niña.
―No se cuando sera el día que mis padres me regalen un auto, odio andar a pie― dice con molestia
―Sabes perfectamente que no andas a pie, siempre estas conmigo― aclaré algo ofendido
―Lo se amigo, y te amo por eso, pero no siempre voy a estar dependiendo de ti, necesito emanciparme y ya estoy en edad de conducir, solo que como soy hija única mis padres me sobreprotegen mucho y no quieren que tenga un auto hasta que no tenga 18 y para eso faltan unos dias, no creo aguantar tanto― mencionó con fastidio
―No seas exagerada, además yo no tengo problema en seguirte buscando hasta que tengas 80 años― insté con gracia
―Que bello, pero no, necesito mi coche― hizo un puchero de molestia, yo me reí por su reacción
Llegamos al instituto, estacioné donde siempre lo hago, y nos bajamos de la camioneta.
Tome mi bolso del asiento de atrás y nos sumergimos en el mundo de la preparatoria, este es nuestro último año, así que esperamos que sea tranquilo.
Pasaron las clases con normalidad, hoy nos tocaba hablar acerca del baile de inicio de año, ya que Nina es la presidenta del consejo estudiantil y yo soy algo así como su asistonto.
Vamos por el pasillo para llegar al salón de la Reunión y de repente vemos la escena mas candente del día, entrando al instituto vienen 5 personas, 2 chicas, las mujeres mas bellas que he visto es este lugar y 3 chicos, estos eran los hombres mas guapos y atléticos que mis ojos han visto.
Todo el mundo se quedó viéndolos, como si fuese un comercial y estuviesen modelando por el pasillo, Nina y yo seguimos caminando sin prestarle la mayor atención y cuando pasan por nuestro lado uno de ellos nos queda viendo con esa mirada azul tan intensa y nos sonríe, Nina es muy despistada, así que no se dió cuenta de lo sucedido, el hombre fijo su mirada al frente y siguieron caminando, nosotros llegamos al salón de la Reunión y comenzamos a planear el evento, esos ojos me parecían familiares, pero obvio que no se quienes son, primera vez que los veo en el pueblo y no es que este lugar sea muy grande, aquí todo mundo se conoce.
Terminamos la Reunión y nos dirigimos a la camioneta, pero había otra camioneta obstruyéndonos la salida.
―Que bello, ¿de quien será esta cosa?―dice Nina refiriéndose a la otra camioneta
―Es mía nena, ¿algún problema?― habla uno de los chicos nuevos
―Nada de nena cariño― hablo sarcástica―y si hay problema, ¿acaso no ves que estas obstaculizando la salida del automovil de mi amigo?
―¿Es tuya?― pregunta el hombre
―Si, si lo es, y necesitamos salir, porque ya nos vamos, se les agradece quitar esa cosa del medio―dice mi amiga molesta, ella es un poco amargada
―No quiero nena― señaló el chico
―Que no me digas nena igualado, quita tu carro de nuestro camino o no respondo― amenaza Nina con molestia
―Mira como tiemblo del miedo nena― hablo el chico repitiendo la palabra "nena", lo hacia adrede para que Nina se molestara
―Es que te voy a dar tu merecido― Se le iba a lanzar encima pero intervine
―Tranquila Nina― la detuve― Oye, yo no quiero problemas, lo único que quiero es irme a mi casa y para eso necesito que por favor ruedes tu camioneta― comenté al chico que me veía con cinismo provocándome con la mirada
―No me da la gana, ¿Cómo la ves?― hablo desafiante
―Es que eres un mal educado, yo te voy a enseñar a respetar― Nina se le fue encima y yo la detuve otra vez
―Tranquilízate― la calmé
―¿Que esta pasando aquí?― pregunta el chico de los ojos azules llegando al lugar
―Pasa que tu amigo es un idiota y no sabe respetar a una dama, además, queremos salir y el muy imbécil se niega a quitar su carro de nuestro camino― aclara mi amiga en voz alta, ella puede ser muy sensible cuando se siente ofendida
―Oye, yo no quiero conflictos, solo quiero rodar mi camioneta para irme, pero tu amigo acá no quiere mover su auto― no quiero una pelea con esta gente, que se ve que me pueden dejar inconsciente con un solo golpe
―¿Eso es verdad Darío?― pregunto el ojos azules a su amigo con seriedad
―Es cierto Nick, pero porque la nena aquí presente es una respondona― concluyo sonriendo con cinismo evidente
―Esta bien, pero mueve la camioneta Darío― ordenó el ojos azules
―Pero Nick, hay que darles una lección― añadió el chico de nombre Darío
―Dije que la muevas, no lo vuelvo a repetir― Dictaminó viendo con seriedad al tal Darío, hasta a mi me dio miedo la forma en que lo dijo.
Darío movió el carro a regañadientes.
―Gracias― dije, el ojos azules solo me ignoró y se monto en el auto para luego irse, que maleducado.
Me monté en mi vehículo y arrancamos, deje a Nina en su casa después de haberla regañado y me fui para la mía.
Iba sumergido en mis pensamientos
Su nombre es Nick, y parece el líder de ese grupo, porque los demás agacharon la cabeza cuando el habló.
Espero no volver a topármelos, me dan un poco de miedo, hay algo en ellos que no me termina de convencer.
Llegue a mi casa y mi mama ya tenia el almuerzo preparado, solo estamos ella y yo, papa no llegó como siempre, son muy pocas las veces que almuerza con nosotros
―¿Como te fue hoy en el instituto hijo?― pregunta mi madre para hacerme conversación, tratando de tapar el vacío de papa
―Como todos los días mama, nada nuevo― dije sin importancia― ah no, si hubo algo nuevo―recordé― hoy llegaron nuevos estudiantes al instituto, 5 en total, aunque son un poco extraños mamá
―Yo también tengo algo nuevo, ¿Sabes la granja que esta del otro lado de la carretera?― cuestiona mi mama
―Si, la que esta abandonada y llena de maleza― dije recordándola
―Esa misma, hoy se mudaron unas personas, y también son un poco extrañas― habla mama susurrando como si alguien mas nos fuese a escuchar
―Es decir, que tenemos nuevos vecinos, pensé que esa granja se quedaría sola para siempre― comenté pensativo
―Ya ves que no hijo, ya tiene quien la habite y enhorabuena esa granja tiene mucho potencial― menciona mi madre terminando de servir el almuerzo.
Suena el timbre de la entrada.
Yo voy hijo, tu come, debes de tener hambre.
―Buenas― escucho la voz de una mujer.
―¿En que la puedo ayudar?― pregunta mi mama con amabilidad
―Somos los dueños de la granja del frente― aclara la señora, no logro ver quien es, tendre que acercarme
―Ah, ¿Ustedes son los nuevos vecinos?― indaga mi madre
―Exacto, estamos conociendo el lugar y a las personas que habitan cerca― comenta la mujer
Llego a la entrada y la observo detenidamente, es muy bella la señora y atrás de ella había alguien mas.
―Que bueno, bienvenidos entonces― habla mama efusiva
―Yo me llamo Irina y el chico aquí detrás mio es mi hijo Nick― informa la mujer con una gran sonrisa―Ven hijo, saluda.
El chico levanto la mano y posó sus ojos azules en mi, me miró de tal forma que sentí una corriente recorrer mi columna vertebral, es un personaje muy extraño, voy a tener cuidado con ellos
―Mi nombre en Janna y este es mi hijo Jesse― anunció mi mama
―Mucho gusto― hable amable y sonriendo
―Me alegra que se hayan mudado a esa granja, por fin no va a estar tan sola― dice mama con agrado
―A nosotros también nos da gusto habernos mudado, es una granja muy bonita, y con bueno terrenos para la siembra y la cacería, solo esta un poco descuidada, pero en unos dias ya terminamos los arreglos― agrega la señora Irina
―Así es, tiene mucho potencial― expresa mi madre
―Oh, antes de que se me olvide, el sábado vamos a dar una pequeña fiesta para conocer a las personas del pueblo, me gustaría que asistieran― hace la invitación la dama
―Claro, por supuesto que asistiremos, ¿Verdad Jes?― cuestiona mi madre, como si no tuviera otra opción que decir que si
―Si mama, claro que iremos― sonreí pesadamente
―Bueno, fue un placer conocerlos― culmina la señora para retirarse
―Igualmente, hasta luego― se despide mama― cierras la puerta hijo― me dice antes de irse a la cocina.
Me quede unos segundo en la puerta mientras los vecinos nuevos se iban, el chico llamado Nick volteó, me vio por unos segundos e hizo una mueca de sonrisa, no se a que vino eso, pero me pareció extraño.
Cerré la puerta y fui a la cocina con mama
―Un poco rara esa gente ¿Verdad mama?― inicie conversación con mi madre
―Algo hijo, pero se ven buena gente― agrega mama
Ayude a lavar los platos y me fui a mi habitación, encendí la laptop y llame a Nina, para contarle lo que había pasado.
―Hola bebe― responde mi amiga
―Adivina quien vino hoy a mi casa― dije para crear suspenso
―No me digas que uno de esos pesados del instituto que vimos hoy― v***a, es buena adivinando
―¿Como lo supiste?― pregunte curioso
―Porque justo se acaba de ir el idiota ese que se llama Dario y su padre, vinieron a invitarnos a una fiesta que darán el sábado― comento Nina con desagrado
―¿Vas a ir?― cuestioné interesado
―No quiero, pero tengo que ir, mis padres se les ocurrió la brillante idea de decir que si― comento Nina― si vieras como me veía ese estúpido, me retaba con la mirada, es que te juro que quería caerle encima y darle sus buenos golpes―anuncia con molestia
―Tranquilízate, esa gente es rara, ademas, te pueden lanzar hasta la china solo con un solo golpe― dije a mi amiga que es muy impulsiva
―No me importa, solo quiero darle un golpe en ese bello rostro para quitarle esa sonrisa de dientes blancos y perfectos.
―Ya, deja tus ansias de venganza, hablamos luego que voy a hacer la tarea― me despedi