Jason me llevó hasta una de las habitaciones de la enorme casa. Él era atractivo, y un estudiante maravilloso, tenía esa aura de chico malo que les gustaba a todas las chicas, los hombres lo respetaban y temían, era el chico más popular del instituto a pesar de que no era el mariscal de campo, ni nada parecido. Llamaba la atención en cuanto entraba en el aula, hacía que incluso las profesoras se sonrojaran cuando le daba uno de sus guiños coquetos, era increíble. Y estaba feliz de que me llevara a una habitación. No era popular, ni mucho menos atractiva, tampoco hacia sonrojar a las personas por ser coqueta, yo era todo lo contrario a Jason. Era moreno, yo era pelirroja de ojos grises, él siempre parecía hacer todo bien, y yo todo mal, él era descarado y directo, mientras que yo no

