Cuando llegamos a casa de George estaba temblando del frio. Apenas el auto se detuvo mi puerta se abrió de repente, afuera estaba Jason con una sonrisa. Algo en mi pecho fue liberado, sentí mucho alivio al verlo, había estado temiendo por él desde que se fue, y verlo aquí, sano y salvo me alivió de una manera que no pensaba posible. Había estado temiendo esto, no quería quererlos, pero era difícil cuando te salvaban la vida tantas veces. Él estaba sonriendo, tenía un pequeño rasguño en su mejilla, las chicas encontrarían eso más sexy. Sí, Jason Gallagher tenía a chicas que encontraban todo sexy en él, sinceramente había pocas cosas que hacían ver a Jason no sexy. —Hola cariño. —¿Cómo te fue? —le pregunté saliendo del coche, fui directo a sus brazos, me recibió gustosamente, a

