Me despertaron unas voces que venían desde la primera planta. Di una vuelta en la cama y al ver que cada vez se hablaban más alto, decidí bajar para ver por que estaban discutiendo los chicos. – ¿Y si recuerda algo de lo que pasó anoche? – preguntó preocupado Scott. – Katia dijo que funcionaría con personas normales. – Respondió Alex. – Se que ella no es normal... Pero aún así... No debería acordarse. Ya que ella creé que es normal. – añadió más tarde mientras se pasó la mano por el pelo. – ¡Pero ella no es normal, es una espía! – gruñó Dante, ignorando la mitad de lo que dije, mientras se dejó caer en el sofá. – Es una monada, lo de espía sólo lo piensas tu. – sonrió Max mientras jugueteaba con su pelo, enrollándolo en su dedo índice. – Deberíamos ir a despertarla. – dijo Dante de la

