—Katia, frena un poco, me acabarás asfixiando.— di unos tosidos al sentir como algunos restos del make-up entraron por mi nariz contándome la respiración. Sin decir nada paso de mis mejillas a darle algo de color a mis ojos, ya que según ella necesitaban resaltar y llamar la atención. —Que mal huele esto.— volví a quejarme al sentir como olfato empezó a ser atacado por un olor picante y desagradable. —No te quejes. Samuel habla solo con personas que le llamen la atención y seamos ambas sinceras... Tú aspecto da pena, pareces un zombie recién despertado.— paró por unos segundos de maquillarme, se quedó observándome y tras unos segundos soltó un suspiro desesperado. « Oh, gracias por tu sinceridad era lo único que me faltaba para ser feliz.» —¿Entonces si no tengo pinta artificial co

