Samantha despertó al otro día, cuando lo hizo salto corriendo a la habitacion de Sebastian. No estaba, aun no habia regresado, se pregunto. Como habia dormido tanto, se toco la medalla y recordó haberse quedado dormitando y soñó estar en el rancho de su padre, y haber compartido con ellos una deliciosa cena cuando lleno Juan a interrumpir aquella hermosa velada. Samantha no quería verle a la cara, sentía que lo odiaba, hasta que sintió una mano posarse en la de ella. Era alguien a quien no podía mirarle la cara, pero su calidez la llenaba por completo. Sintió que no podía permitir llenar de odio ni rencor su vida. Que lo que ella necesitaba ya lo tenia y era el amor de un hombre que toda la vida la habia amado. En eso ella sintió que debía perdonar a Juan y perdonarse ella misma por haber

