Aterricé en Dubai pensando que me sentiría mejor, pero la realidad era otra, haber puesto tierra de por medio me estaba afectando muchísimo. Era el primer día en mucho tiempo que estaba sin ella, no sabía si había dormido bien, si había comido, si había llorado, en fin, no sabía nada. Se supone que a estas alturas no debería estar pensando en algo como eso, no después de todo lo que ella hizo, pero ¿cómo hacía para explicarle al corazón que no latiera tan fuerte cada vez que pensaba en ella? Me sentía como un alma en pena, así que subí al auto y le pedí que me llevaran directo a mi departamento, donde al entrar dejé todo tirado, no quería saber de nada ni de nadie. E hice lo que nunca pensé que haría, tomar licor hasta quedar inconsciente, era la única forma en la cual sentía que podía aho

