El señor Al Qasimi y yo fuimos a donde el imán a introducir el documento, platicamos con él, le contamos cómo había sucedido las cosas y le explicamos la situación por la cual atraviesa mi familia. Bueno, en realidad no hubo muchas palabras que sobra decir que ese tema es de dominio público, él entendió la premura del matrimonio y firmó el acuerdo. Así que oficialmente tenía esposa, a medida que pasó el día fui familiarizándome con la idea y comencé a sentirme mejor, creo que fue la compañía de mi suegro. Era una persona amena, con una energía muy positiva, me imaginaba que así debe ser su hija y esa es la razón del corazón tan bondadoso que posee, es algo hereditario. Él me llevó a sus empresas para que me empapara de sus negocios, obviamente me toca velar por los intereses que heredará m

