-Yo tenía bastante pánico, pero Macedo, en su otra vida la amó mucho y por eso vencí mis temores. Eso me pareció-, le contó Viviana a Betty, al relatarle la experiencia que había tenido al conocer a la mujer de sus pesadillas, convertida en realidad, en persona de carne y hueso. -Es hermosa, le continuó diciendo, pero ahora tiene el pelo largo, lacio, liso como cascadas- -Es obvio, dijo Betty, han pasado veinte años- -Pero no creo que sea por el tiempo, especuló Vivi, es como si en mis sueños llevara una peluca- Betty quedó dubitativa. -¿No te da miedo pensar que es una asesina?-, preguntó temerosa. -La verdad que verla, al principio, me dio miedo pero después no. No sé cómo decírtelo. Le tengo miedo a mis pesadillas, pero a ella no le tenía miedo-, intentó explicarle Viviana, pero su

