Aquella se trataba de una tempestuosa mañana de lluvia que nadie se esperó. Quinn, Claude y sus padres tomaban el desayuno antes de que cada quien empezara su día con sus respectivas obligaciones. — Ayer me pasó algo muy curioso. — Por primera vez en mucho tiempo el padre de Claude, nombrado Carlos, interrumpió el silencio con un comentario para narrar su anécdota. — Estaba esta chica, Nessie, una adolescente de alrededor diecisiete años, bastante joven. Llega a mi consultorio pálida como una hoja de papel del susto. Me sorprende verla porque tiene cara de bebé todavía. Y mi secretaria confirma que es la siguiente paciente en hacerse un ultrasonido. Por alguna razón el ambiente se comenzó a tensar porque Claude se atragantó con el jugo al escuchar el nombre. — Entonces — Siguió habland

