Katiana seguía en la Cabañas Blue, con Eva. Estaba anonadada. Todo ese tiempo habían creído que la mujer gárgola estaba muerta. Pero enterarse que Eva estaba viva, y que todo había sido un engaño de ella y Milar, esa sí que era una sorpresa. ―Ahora entiendo todo ―dijo la muchacha mientras la gárgola le sujetaba las muñecas y los tobillos a una cama. ―¿Qué cosa? ―preguntó Eva con una pequeña sonrisa. ―Tú planeaste todo con Milar. Él me lo dijo ―Eva le asintió con la cabeza―. Pero nunca pensé que lo de tu muerte era una farsa. Todos creímos que él te había matado. ―Yo tenía que desaparecer ―revisó las amarras―. Y la verdad era que desde hace mucho quería hacerlo. ―Es por lo que me contaste, ¿verdad? Lo que te hacían tus hermanos. Eva bajó la mirada. Aun le dolían las heridas que adquir

