Me sentía bastante confundido por todo lo que estaba pasando, pero era mi nueva realidad y debía adaptarme a ella. Alika entró a la casa y me tomó de la mano para dirigirme hacia parte de afuera, al menos ella comprendía que no me sentía nada bien allí dentro.
—Puedo notar que te cuesta procesar todo lo que está sucediendo a tu alrededor — dijo ella con una sonrisa, esas sonrisas que la gente utiliza para ablandar todo.
—Es difícil, quiero seguir creyendo que esto es un sueño ¿voy a despertar, verdad? si me concentro lo suficientemente voy a abrir los ojos - Alika me miraba con cierta pena, sentía que estaba enloqueciendo, no quería estar aquí rodeado de maniquis.
—Tienes que calmarte — sugirió ella — no va a servir de nada que enloquezcas, mañana temprano vendré a buscarte para llevarte a tu nuevo trabajo, quizás eso te ayude a distraerte.
—¿Tengo trabajo? — pregunté confundido.
—Tratamos de darle un trabajo a todas y cada una de las personas, siempre basándonos en sus habilidades — respondió ella con emoción, realmente parecía gustarle este sistema.
—Supongo que está bien — contesté con un suspiro.
—Eres muy negativo, debes calmarte, número 1 - lo dijo en modo de broma, por alguna razón si me tranquilizó un poco.
—Pero ahora que lo pienso yo no soy bueno en nada - confesé, ella solo se reía de mí, aunque valía la pena hacerla reír, me hacía sentir que estaba en un lugar correcto cada vez que lo hacía.
—Mañana vengo a buscarte, espero que estés listo temprano, no me gusta que me hagan esperar - aseveró de manera seria.
—¿Cómo hiciste para adaptarte tan rápido a todo esto? — pregunté inmediatamente antes de que se fuera.
—Yo lo hice poco a poco y adaptarme a esto ha sido lo mejor que me ha podido pasar — afirmó sonriente.