No sabía cómo responder ante lo que decía, después de todo si tenía razón, de a momentos pensaba que quizás lo mejor era que el mundo siguiera su curso sin mí, pero habia despertado, estaba aquí y me veía en la obligación de afrontar la realidad. Afortunadamente el timbre sonó y corrí inmediatamente para abrir la puerta.
—¡Alika! — Exclamé emocionado, ella me miró con cierta extrañeza, no la culpo por ello.
—Que emocionado estás por tu primer día de trabajo — respondió ella entre dientes.
—No te imaginas cuanto — contesté forzadamente.
—Bueno, entonces vámonos.
—Ya la escuchaste, mamá. Debo irme, nos vemos luego — dije en voz alta y acto seguido salí de allí cerrando la puerta, probablemente iba a ser incómodo cuando volviera, pero no iba a arruinar mi vida pensando en ello.
—¿Pasa algo? — preguntó Alika con algo de preocupación.
—¿Por qué pasaría algo? — pregunté de. vuelta arqueando una ceja.
—Estás muy raro hoy — dijo sin esperar respuesta mientras se subía a Emtis.
—¿A qué te refieres? — respondió Emtis — Precious es raro por naturaleza, no conoce otra forma de ser.
—Gracias por el apoyo — dije irónicamente mientras me subía.
Ya en el camino pudimos hablar con normalidad, sin sentirnos presionados y sin recordar lo sucedido en casa, por suerte Alika era una persona con la que podía sentirme cómodo. Llegamos a un enorme edificio, lo miré con cierto temor ¿qué se supone que debía hacer? insisto, no hay nada en lo que sea bueno.
—Vas a ser modelo — dijo Alika con emoción mientras caminabamos al interior.
—Ya deja de burlarte de mí — contesté con cierta molestia, me sentía cansado mentalmente, no tenía tiempo para bromas.
—No me estoy burlando ¿por qué sería una burla?
—Porque no soy lo suficientemente atractivo como para ser modelo, se supone que ustedes eligen los trabajos en base a los atributos de cada persona y yo no siento que el físico sea algo destacable en mí — confesé al instante.
—Es muy triste que tengas una visión tan pobre de ti mismo — la respuesta de Alika fue natural, pero traía consigo algo de lástima.
Preferí no contestar, si ella decía que esto era lo mejor entonces iba a obedecer, quizás los cánones de belleza han cambiado desde que me dormí y ahora ser feo es extremadamente atractivo.
—Bienvenido, número 1 — un hombre de traje color n***o venía hacia mí con una sonrisa — mi nombre es Allam, yo seré tu jefe de ahora en más.
—¿Y qué debo hacer? — pregunté casi inmediatamente.
—No hay nada de qué preocuparse, tú solo debes verte natural ante la cámara.
Me cambié de ropa en el vestidor, tratando de mentalizarme para poner lo mejor de mí, quizás solo estaba pensandolo mucho, debía dejar que todo fluyera. Salí del vestidor y me encaminé hacia al frente de las cámaras, solo me puse de pie allí con una sonrisa incómoda dibujada en mis labios.
—¡Vamos tú puedes! — animaba Alika sonriente.
Luego de media hora puedo decirles que lo de las fotos fue un rotundo fracaso. Allam se acercó hacia mí con un libro debajo del brazo.
—Tienes que tener paciencia, es tu primer día, ya has hecho esto solo debes relajarte — decía él tratando de motivarme.
—¿A qué se refiere? nunca antes he servido de modelo, al menos que yo recuerde — mi respuesta sonó bastante confundida, pero es que realmente lo estaba.
—Mientras dormías se te fueron tomadas una infinidad de fotos que hoy en día son parte de nuestro catálogo más importante, cuando las personas ven tu imagen dicen «Si, definitivamente quiero transformar mi cuerpo como él» tú alimentas sus anhelos, sus sueños, sus esperanzas. Gracias a ti la mayoría de la población ha decidido dar el paso siguiente para evitar la muerte — Él abrió el libro que tenía bajo su brazo, habían un montón de fotos mías, ver eso hacía que mi estómago se revolviera.
—Yo no era consciente de eso — respondí en voz baja, deseando escapar de allí inmediatamente.
—¡Perfecto! — exclamó él exaltado — lo único que debemos hacer es volver a dormirte
—No deseo volver a dormir — Repliqué al instante con cierto enfado.
—¡Oh Dios mío! lo lamento mucho — dijo él mientras caminaba por la habitación en círculos — quizás deba explicarte que tu cuerpo no está realmente dormido, solo lo está tu cerebro.
—¿Qué estás queriendo decir? — me sobresalté un poco, pero desde mi perspectiva era bastante comprensible, él sonreía como si hubiese dicho algo bueno, una gran noticia. Pero a mí me traumaba.
—Tienes un cuerpo robótico, no importa si tu mente está despierta o no, lo importante es que el resto de ti lo esté — su exposición era digna de alabanza, pero que decía me causaba pánico — mientras dormías hiciste todas estas campañas publicitarias ¿no es asombroso?
—¿Usaron mi cuerpo solo para tomar fotos? — cuestioné asqueado.
—Oh, no, claro que no, número 1. También grabamos un par de vídeos, no somos tan tontos — esos blancos dientes que mostraba con orgullo me causaban tanto temor — deberías hablarnos de tu experiencia en ese profundo sueño que duró tantos años.
—No recuerdo nada, estaba durmiendo, todos mis sentidos estaban apagados — respondí fríamente — pero parece ser que usted sabe más de mí que yo mismo.
—No habia necesidad de halagarme, número 1. Es todo un placer para mí haber trabajado con usted — él no comprendía nada, volví a sentir que perdía el tiempo, solo quería salir del lugar.
—Vamonos — le dije a Alika acercándome hacia ella.
—Calma, vas a hacer bien tu trabajo, solo necesitas tiempo, no eres tan malo como crees — respondió ella sonriente.
—No quiero estar aquí — insistí al notar que ella no podía comprender mi inconformidad con el ambiente.
—No te preocupes, querida. Llévalo a su casa, mañana volverá más fresco y con más energías — dijo a mis espaldas Allam, incluso su voz me causaba náuseas.
—Está bien, vámonos — sentenció Alika.
Salimos del edificio y nos subimos a Emtis.
—¿Tú sabías? — pregunté mirando hacia al frente.
—¿Saber qué? — preguntó ella devuelta.
—Que encendían mi cuerpo mientras yo dormía.
—¡Oh, eso! Claro, eres la imagen de nuestra sociedad, eres el modelo perfecto del humano superior.
—!Pero yo no hice nada¡ — Exclamé.
—Pero fuiste el inicio de todo.