Traición del traidor El sonido del corcho saliendo de la botella impulsada por la presión de los gases hizo que el ambiente en aquella sala se tornase festivo en cuestión de un parpadeo. ― ¡A mi primero! ―pidió Erica, quien reclamaba como si conociera a Paul de toda la vida. El abogado le llenó la copa que la pelirroja bebió de un solo trago sin dar chance a realizar ese brindis que se había planificado en medio de la excitación del momento. ―Espera un poco ―le reclamó Paul sin dejar de sonreír. Definitivamente, aquella mujer exuberante y voluptuosa le atraía de manera física, pero con aquel despliegue de agilidad para la maldad solo estaba consiguiendo atraparle en un peligroso juego de seducción―… no queremos que te emborraches, por lo menos no tan pronto. Erica aún se sentía un poco

