“La asistente de mi esposo” ― ¿Cómo rayos soportas tanta locura? Mía sonrió al escuchar la pregunta de su amiga. Aquello que Yen le había preguntado había sido una consecuencia obvia de lo que ella le acababa de contar, apenas logró llamarle. Mía estaba preocupada por la situación de su familia, pero Yen estaba enfocada solo en lo disparatado de la situación. ―La verdad no sé qué decirte Yen, él me pidió esto como un favor. Se supone que él ayer debía contratar a su asistente y no lo hizo por todo el asunto de la boda que nos tocó fingir, por eso ahora debo cubrir la vacante… pero no me cambies la conversación ―le reclamó Mía a su amiga mientras miraba en dirección a los ascensores―… dime si lograste hablar con mi madre. ―Si amiga, no te preocupes―le tranquilizó Yen mientras pensab

