Santiago: Había pasado ya un mes desde que comencé a trabajar en la librería. Era increíble trabajar allí, el señor Ángel, encargado de la biblioteca se había vuelto alguien muy cercano, me había enseñado muchas cosas en este corto tiempo acerca de los libros o de cualquier duda que tuviera en general. En medio del horario de trabajo cuando había poca gente en la biblioteca hablábamos de nuestras vidas, él me comentaba que desde hace muchos años trabajaba allí y que amaba lo que hacía. Vivía solo ya que su esposa había muerto hace un par de años y sus hijos ya eran mayores y se encontraban viviendo en otros países. También me comentó que gran parte del tiempo se la pasaba en la biblioteca porque así no se sentía tan solo, era algo triste, pero ya que trabajo aquí me gustaría hacerle saber

