Santiago: Luego de esa noche en donde pensé qué podría ser un bonito detalle y un lugar perfecto para pedirle a David que fuera mi pareja, se me ocurrió la idea de que una cena romántica sería un lugar apropiado para esto. El día de hoy invité a David y este accedió, aunque claro, no le comenté qué es lo que haríamos o en dónde estaríamos, tenía que ser sorpresa. Este mes con lo que había ganado del trabajo ya había ahorrado un poco para la salida del colegio y me sobraba algo de dinero que era con lo que contaba para darle el detalle a David. Ahora me tocaba pensar en qué restaurante sería bueno hacerle la propuesta. Estaba en la biblioteca mientras organizaba unos libros que habían dejado las personas en los estantes pero a la vez intentaba pensar en un lugar apropiado. Bajé de las esc

