Rakish acarició mi mano con suavidad y en ese momento escuché a mi padre gruñir sacándonos de la burbuja en la que habíamos estado los dos. No apartamos de inmediato. —Rakish —el tono amenazador que usó Acheron incluso hizo que mi vello se pusiera en punta. Pero antes de que pudiera decir algo más, hablé yo. —Papá, necesito hablar con todos. Pude sentir la tensión en el aire, como si hubiera dicho algo malo. —¿Es de algo en específico? Una vez más su tono empleado fue letal pero sabía por alguna razón que no estaba hablándome a mí. No sentía su mirada. Aunque algo me dice que Rakish está en su foco de visión. —Sí, lo mejor será reunir a mis hermanos y a mi abuelo. —Piper... —Por favor, se los diré a todos en breve. —Vamos Acheron —siguió mi madre y todos entramos en la casa.

