Han pasado dos días desde que desperté, y mañana me dejaran salir de aqui, según el doctor ya estoy mejor y ya puedo irme a casa, cosa que me alegra, ya que no veré la sonrisa forzada que hace mi enfermera cada vez que entra a traerme algo de comer y siempre quedo hambre y la mando a buscar más comida.
Estamos todos en la habitación, e Isa está a mi lado, creo que mi madre sospecha algo, pero la dejare con la sospecha. En eso llegan Wil y Luis, Isa les jugo una broma diciéndole que me habían desconectado y yo de malvada que soy le dije que lo hiciera, y llegaron en tiempo récord por que solo han pasado 15 minutos y ya están aquí. Wil me ve con cara de sorpresa desde que entra a la habitación como loco, y Luis lo único que hace es ponerse a reír como una foca con retraso y ataque de epilepsia, y yo me uno a su risa.
- Pero.... ME DIJERON QUE TE HABIAN DESCONECTADO- dice gritando y paramos de inmediato.
- Shhhhhhhhhhh, es un hospital cielo, no puedes gritar- le digo- como estas?
- Yo..... Juro que los mato por hacerme está broma- dice Wil acercándose a mi- yo estoy bien, lo que importa eres tu cielo- dice y me da un beso en los labios, cosa que no siento nada, se que es mi novio, pero debería de sentir esas disque mariposas en el estómago, ¿No?
Y hay la pasamos, toda la mañana y tarde hablando de todo lo que nos llegará a la mente. Luis se fue, no sin antes darme un beso casi en la comisura de mis labios, haciendo que Isa que estaba más cerca y lo notará y gruñera por lo bajo, me hacía falta molestarlo, el se retira y solo quedamos Wil, Isa y yo, y el ambiente está un poco incómodo que digamos.
- Vuelvo en un segundo voy al baño- dice Wil y se adentra al pequeño cuarto enfrente de mi cama. Desde que el entra Isa y yo nos miramos.
- Creo que debes decirle- dice Isa rompiendo el silencio
-¿Decirle que? -
- Que nos amamos y queremos estar juntos- dice tomando mi mano y deja un pequeño beso.
- Mm, vale le diré, pero no ahora, no quiero...- en eso sale Wil del baño. Isa y yo lo miramos fijamente y me suelto de su agarre.
- ¿Decirme que?- Dice él.
- Nada cielo- digo tratando de romper el silencio que se formó.
- Bueno, yo me voy, hablamos tesoro- dice, me da un beso, y sale de la habitación, Isa y yo nos miramos con confusión, y decidimos ignorarlo, ya quiero que sea mañana para salir de este infierno.
- ¿Crees que haya escuchado algo?- le pregunto a Isa.
- Creo que no, y ojalá que no haya escuchado.
- Ojalá- digo y decido dormirme, ha sido un día muy agotador.