Ariel 2 años antes. El tiempo fue una tortura, pero gracias a Dios paso rápido. Estoy montada en el avión familiar, vamos a la celebración de cumpleaños de Sebastián, sus 18 años. Han hecho una recepción grande en su casa. Al haber trago en cantidad, según lo que me dijeron mis primos, tanto Antonio como Renzo me acompañan. Son mis escoltas por decirlo así, papá dudo en darme permiso. Karla, viajará la próxima semana con mis hermanos. Saludo a su hijo temprano, como habrá juerga y los pequeños están pequeños le prometió a Sebastián ir después que se recupere de su resaca. Hablamos días antes, después de mucho tiempo de silencio. Le dije que iría junto con su madre. Aunque en realidad no era así. Quería sorprenderlo. Había pensado mucho en el tema de la sexualidad, si bien es cier

