Ariel 3 años atrás Me encuentro en la habitación de Sebastián, en verano suelo pasar aquí mis vacaciones. Estamos recostados en su cama, viendo una película. Él juega con mi cabello. Estoy recostada en su pecho. En un momento, Sebastián me eleva el mentón y me besa. Sus besos son suaves, aunque está vez son más intensos, siento como su mano me recorre la espalda, me atrae más a su cuerpo. No voy a negar que me gusta todo esto, me dejó llevar por su toque, sus caricias. Llega hasta el borde de mi vestido y empieza a pasar sus yemas de los dedos en mis muslos. Una sensación extraña recorre mi cuerpo. Suelta mi boca y empieza a besarme el cuello, suave, siento que mi cuerpo se calienta y entre mis piernas palpita algo. — Sebastián — Digo en un susurro. El vuelve a besarme, Su man

