.Domingo por la mañana. (Narra Philips)
— Esa mujer despierta en mi, deseos ardientes, cuando estoy dentro de ella es un elixir de placer que no puedo detener, se siente tan apretada y caliente en su interior, que me pasaría la noche completa haciéndola mía sin queja ninguna.
Ella se queda dormida y yo la observo detenidamente. — ¿Que me hizo tenerla en mi cama por segunda vez? en mis pensamientos me quedó dormido frente a ella y agarrando su mano hasta la mañana siguiente.
Cuando me despierto ella no está a mi lado, salgo de la cama y me dirijo a la cocina, encuentro mi desayuno servido, mi pastillas para mi presión arterial y un mensaje que decía: ¡Buenos días y Buen provecho!. Ella se había marchado.
.........
¡Ring! ¡Ring! ¡Ring!
— Amiga por fin contestas ese celular, estaba muy preocupada, te llame toda la noche ¿Donde has estado?
— Voy llegando a casa. Gracias por preocuparte amiga, salí corriendo para llegar a casa primero que mi madre.
— Te estoy esperando aquí, así que hablamos cuando estés de regreso.
Con esas palabra ella termina la llamada y yo pongo mis ojos en blanco ya que no estoy segura si quiero contarle.
○○○○
— ¡Buenos día "donjuán"! — Entra Danny mientra se queda observando a su amigo disfrutando de un delicioso desayuno.
— ¡Buenos días!, ven y come junto a mi, ¿que me traes, que has venido tan temprano?
Danny observa todo el lugar, él nunca deja que se escape nada. — Según mis conocimientos él señor Philips no ha dormido solo.
— Antes que me llenes de preguntas y de tus estúpidas adivinanzas. "Sí" alguien a dormido aquí conmigo, y como puedes ver también preparo desayuno, pero se marchó y no se sentó a la mesa conmigo.
— ¿Queeee? Nunca antes había Escuchado que traes mujeres a tu casa.
— Eso no es lo peor querido amigo, pase toda la noche haciéndola mía en cada espacio del apartamento sin dormir, una, hora, hasta el amanecer. Estoy hecho un león, los años no me debilitan.
Danny se sienta ya que no creía lo que escuchaba. Tuvo que servir un baso de jugo para asimilar lo que decía, mientras observa a su amigo comer muy tranquilo y complacido. — ¿Quien es ella, la curiosidad me mata, acaso es aquella mujer misteriosa?
— Solo te dije como pasé mi noche, para que tomes en cuenta que necesito dormir. Así que dime lo que necesitas y a que has venido, hoy es domingo y aunque la quería aquí conmigo todo el día, ella decidió marcharse sin siquiera despedirse.
— Esa mujer es privilegiada que recibió tanto de mi amigo y lo dejo sediento de más. ¿Me contarás de quien se trata?
— No. ¿me dirás que has venido a interrogarme? Hoy es domingo, no me lo arruines.
— Esa chica Ashley, nos encontramos en un restaurante y me envío esta nota con el mesero, al parecer encontraste alguien con tu mismo desorden mental amigo.
Tomo la nota, la leo y arrastro con mi mano hacia un lado de la mesa.
Nota: ¿Que sucede si no quiero esperar hasta el viernes? dile a tu amigo que quiero que sea antes, deseo descubrir algo que me ha dejado en incógnita.
— ¿No dirás nada sobre la provocativa nota que has recibido? de verdad que la noche de anoche te a gustado.
— "La noche de anoche" — Me quedo pensando en aquella silueta en medio de la oscuridad, en la suavidad de su piel y el adictivo de sus labios.
— Angel Philips él empresario más poderoso de todo el estado al parecer encontró quien lo dejó deseando mas.
— Esa mujer debe esperar hasta el viernes, es cuando su esposo estará fuera de la ciudad. Ya he hablado con ella y como está deseosa de mi, se niega, pero debe esperar.
— Pensé que había sido ella que después de hacer la nota te cedujo y se metió hasta tu cama toda la noche en tu apartamento.
— Jamás cometería tal error. No cualquiera entra aquí y lo sabes.
— ¿Fue ella, cierto?
Me volteo y lo miró fulminante ya que me hizo enojar. — ¿Acaso perdí el derecho a mi privacidad, solo por que eres mi amigo?
— Es que impacta ver por primera vez ese brillo en tus ojos, ya que no es muy común y lo creía imposible, yo solo trato de investigar de quien se trata para no dejar que siga creciendo ese pequeño punto de luz que reflejan tus ojos cuando menciona el tema o la noche. Aunque me quieras matar soy tu amigo. ¿Lo recuerdas?
— "Es Kate".
En su asombro dejó caer la cuchara que tenía en la mano. — ¿Volviste a comerte ese delicioso manjar de mujer? A mi me parece que podrías estar jugando con fuego querido amigo.
— Su piel, su compañía y sus besos parecen adictivos, no sabes como luche contra mí mismo, pero igual termine llamándola y haciéndola mía en cada rincón de este apartamento. — Le respondo recordando la noche de anoche.
— Eres un maldito, esa mujer no es para jugar, y más por que sabes la clase de persona que es. Insisto que no debiste profanar su cuerpo.
— No puedo negar que lo que dices es cierto, pero ella misma se metió a mi cama, y por más que le advertí igual se entrego a mi y hasta me dio la primicia.
— Pero puedo ver que te a gustado. ¿A ver cuéntame como es ella en la cama? A de ser fuego, que hasta repites y quedas deseando mas.
— Sino has venido a nada más te puedes largar, no quiero que sigas dañando mi domingo ya lo he repetido varias veces Danny.
— Pero me has dejado mas curioso ahora.
— Soy un caballero ¿dime cuando te hablado sobre las mujeres que he tenido? y menos lo voy hacer con Kate que es una dama.
— Eso lo sé, pero es que esta dama no es cualquiera y sabes bien a lo que me refiero querido amigo.
Tomo mis pastillas y salgo de la mesa caminando hacia el pasillo largo de mi sala. — ¿Tienes todo preparado para la noche del viernes?
Él me mira poniendo los ojos en blanco pero sabia que ya no podía seguir cuestionandome. — Sí, le di unos dólares a un idiota y reservé a su nombre, ya todo está preparado, pero debes escribirle para evitar que se entre aquí a tu cama, no lo dudo con la desesperación que siempre muestra.
— Eso es lo que me desilusiona, traer a tu vida una loca es puro problemas y más con la consecuencia que ella implica.
— Sencillo amigo, dale lo que ella quiere y listo. Bye, bye.
— No conoces a las mujeres, y también se me ha extinguido el fuego que ella me provocó aquella noche.
— No me digas que es por Kate.
— Es que de no ser tú la única persona con la que puedo contar ni te miraría por tarado y estúpido.
— ¿Donde vas, no me responderás?
Yo lo ignoro y me preparo para ir al gim, aunque no tenía planeado salir de mi apartamento, él idiota de mi amigo me provocó ansiedad.
— Si quieres me detengo de hacer preguntas, pero no te enojes. Y en vez de ir al gim mejor nos vamos al club y jugamos tenis o golf.
— Por fin haz dicho algo que vale la pena escuchar, ya mismo termino de arreglarme y nos vamos.
— Este café está exquisito como siempre.
Escuchar que habló del café me recordó a Kate en lo que me siento en mi cama y le dejo un mensaje de texto. Luego me voy al club con el tarado de Danny.