Habría sido tan sencillo como dejar ir esos sentimientos, aquello que le estaba siendo arrebatado, pero…Farrell no quería, no podía permitirlo, aún si todo estaba en su contra, herido a punto de morir, sin saber lo que pasaba fuera. Se aferraba a eso y debido a esa causa estaba perdiendo más de lo que sostenía, porque podía perder la vida. No hubo lucha, más que la que él libraba en su interior con su lobo y aquel dolor. —No te quiere.—arrojó en su cara, sin ninguna compasión, decidido a convencerlo de que los soltara, ¡porque él quería vivir! Y la elección de Farrell los estaba llevando a un fracaso seguro, a una muerte inmediata y la idea de perder contra los vampiros lo estaba volviendo loco.—Admítelo, supéralo y avancemos. Ya lo hemos hecho una vez.—Con la muerte de Mikaela. —No q

