POV Leah Aunque la celebración no continuó igual después de que Alex y Cecil se marcharon, todos decidimos quedarnos un par de horas más. Entre copas, música y risas, seguimos celebrando… porque, a fin de cuentas, ya solo faltaría un mes para mi boda. Mi boda. Las palabras aún me suenan nuevas. Extrañas. Reales. Las cosas con Mario están mejor que nunca. Me mira como si fuera lo único que existe en la habitación. Me hace sentir segura, querida… pero aun así, no puedo evitar esa sensación rara que llevo dentro. Como una pequeña alarma en el pecho, un presentimiento sutil. No sé si es nerviosismo, intuición o simplemente la magnitud de lo que está por pasar, así me sentía antes de separarnos y no puedo evitar sentir miedo. — Al llegar al hotel celebraremos nuestra última noche junto

