NAERYS. Ya con el día de hoy se hacen dos semanas en las que el tío Bruno se hospeda en mi hogar y en ningún momento lo he perdido de vista. Algo no me cuadra con él, Bruno piensa que nadie lo sabe pero todas las noches exactamente a las una de la madrugada cuando todos duermen él se escapa a escondidas de la casa y no tengo que ser adivina para saber a dónde va. Nos invitaron al baile del marqués y la marquesa Silverton, mamá y Violet están emocionadas hasta la medula, llevan todo el día preparándose mientras yo solo paso el rato jugando ajedrez con mi padre en su despacho. —Mi caballo se come a tu alfil —digo con una sonrisa moviendo mi pieza. —Pero cometes un error, ya que caíste en el territorio de la reina —él mueve su reina y secuestra a mi caballo, frunzo el ceño molesta. —¡Soy

