Capitulo 14

2193 Words
Muñecas. Son pequeños o grandes objetos que sirven para el entretenimiento de los niños. Son cualidades características de estas poder vestirlas, peinarlas, arreglarlas, decidir qué es lo que harán o no, hasta dejen de ser de utilidad para su dueño. De pequeña jugué con ellas, y jamás pasó por mi cabeza que me convertiría prácticamente en una, una muñeca de carne y hueso que fue entregada como regalo especial al Alpha por mis padres, así como ellos me daban esos juguetes de niña. Varias heridas graves en mi cuerpo han desaparecido, tal vez eso se deba al extremo cuidado que ha tenido el doctor con respecto a mi tratamiento que me llevara a la recuperación. Una semana desde mi intento fallido a pasado, y nada cambio, la presión en mi pecho persiste, el ardor en mis ojos al aguantar con todas mis fuerzas las lágrimas cada vez que las sirvientas vienen a arreglarme, maquillarme y peinarme de acuerdo a los gustos del lider de la manada. Decir que he tenido al menos un segundo de soledad es francamente una mentira, ya que siempre se aseguran que alguna sirvienta se encuentre pendiente de lo que hago o dejo. "así nos aseguraremos que no intentes otra estupidez" recuerdo las palabras de quien me condenó, de quien es dueño de mis cadenas. No puedo estar ni el baño, aunque en esos momentos he tenido suerte de que sea Rosa quien me acompaña, ya que deja la puerta un poco abierta mientras ella espera del otro lado; esos momentos me han permitido soltar algunas lágrimas encapsuladas. Voces que antes adoraba escuchar, en estos momentos me causan rabia, náuseas, desconfianza, y todos esos sentimientos son dirigidos a una mujer que muchas veces me juró proteger de los demonios que se escondían en la oscuridad. Le creí, en verdad confié en que sería mi máxima protectora, que mi padre seria esos típicos hombres que no dejan salir a sus hijas por miedo a que les puedan hacer daño, llegando a ser sobreprotectores. Como me hubiese encantado que fueran así, pero eso no es mas que una fantasía de una tonta niña que cree en cuentos de hadas. - este vestido sería estupendo para tu boda... - habla la mujer que me dio la vida y al mismo tiempo me quito las ganas de vivirla - he escuchado de buena fuente cuales son los gustos del Alpha, así que con tu figura estoy segura que le encantaras. Ojalá no, ojalá le parezca tan repulsiva que me deje en paz, abandonada en algún sitio, pero lo más lejos de su presencia como sea posible. Ni ganas me dan de mirar los pedazos de hojas que tiene en la mano, tan solo miro las mías, observo mis brazos, que ya no están tan rodeados de vendas, ya son muy pocas las partes de mi cuerpo que poseen esos vendajes, por no decir que todos los yesos han sido removidos. Estaría encantada si eso durara un poco mas de tiempo, así tendría mas tiempo para disfrutar sin ser lastimada. - y con unos tacones de punta estarías aun mejor, unos que te hagan ver mucho mas alta, no queremos que el Alpha piense que eres muy bajita para él. Hipócrita. Insensible. Cómo puedes estar hablando de planes de boda cuando tu hija sigue con marcas de heridas, cuando el doctor te dijo cuán lastimada estaba, y como la mayoría es bastante extraño para ser producto de la caída. Te haces llamar madre cuando no puedes intuir cuando tu hija esta sufriendo, decias que me querías cuando me condena a las golpizas, a los llantos, a la peor muerte de todas, una muerte en vida, una que cada vez será mas dolorosa. ¿Qué mal te he hecho para tener que pasar por esto? Muchas madres matan por proteger a sus hijos, pero tu prefieres asesinarme a cambio de tus comodidades. - ¿Clary me estás escuchando?, ¿Qué opinas de lo que he escogido? - te detesto, no sabes cuanto. " lo pagaran, te lo aseguro" expresa mi loba igual de herida que yo. - no me importa - suelto antes de girar a observar a Rosa, quien desde que el doctor entro en mi habitación, se ha mantenido dándome fiel compañía. Es la unica que no me felicita por el compromiso con aquel demonio. - mira niña si vas a actuar de esa forma mejor no des tu opinión - ni siquiera te importa si la doy o no - mejor tomo las decisiones yo, al fin y al cabo mis gustos son mucho mejores que los tuyos... eso de seguro hara que el Alpha este muy contento con todo, además de.... - vete. Mi madre gira su rostro en mi dirección para mirarme. Estar mirando hacia la ventana, mientras ella se encuentra en el otro extremo del mismo lado de la cama causa que pueda sentir plenamente como se sorprende ante mis palabras. - ¿Qué has dicho? - parpadeo varias veces, buscando que la primera lagrima no salga, pero se vuelve completamente inútil. - no te quiero aquí, y menos si vas a hablar de la felicidad de quien me ha hecho mas daño. - pero de que estupidez estas hablando, un hombre tan bueno como ese no puede causar algún dolor, de seguro estas haciendo drama por que aun no aceptas que este será el mejor futuro que puedas tener. - largo, no te quiero escuchar, no te quiero ver, no quiero estar ni un poco cerca de un ser tan codicioso y desagradable. Tres segundos, cuatro, o cinco tal ves. Ese es el tiempo que le toma darme una cacheta, una que no duele tanto como sus siguientes palabras. - que niña tan desagradecida... vengo a que tengas una visita porque ninguno de los que consideras como tus amigos quiere verte la cara y así me pagas - sentada en la cama, mientras ella se encuentra parada a una distancia prudente de mi, me permite observar completamente como la colera llega a su rostro - todo el mundo te trata de zorra y yo te defiendo, pero eso no te interesa, tan solo estas concentrada en tus estupideces que no te permiten divisar el brillante futuro que tendrás. - fututo, un brillante futuro - repito sin poder creer sus palabras - mamá, mírame, ¿te parece que mi futuro es fascinante? - ella suelta un bufido. - tu accidente no tiene nada que ver con el Alp... - ¡despierta!, acaso no escuchaste las palabras del doctor, acaso no puedes entender que la desnutrición no tiene nada que ver con caer desde varios pisos... moretones, heridas abiertas, posible infección ... ¿todo eso no es suficiente para que veas que no tengo nada que disfrutar en este lugar? Niega, solo niega repetidas veces mientras mis ojos se nublan por las lagrimas. - alguna vez fuiste madre?, o tan solo lo fingías para poder utilizar esa ropa cara que tienes en estos momentos. - Clary. - espero que me sufrimiento valga mucho la pena, espero que esas deliciosas comidas sean demasiado buenas, así no pensaras en como tu hija no puede ni disfrutar dormir por las noches por temor a que algo le pase. - él no te tocara sin que tu lo quieras - sonrió. - espero que tener ese pensamiento te permita dormir en las noches, mientras tanto aquí en el infierno intentare no gritar demasiado para que tu fantasía se mantenga. No me ha tocado, al menos no más allá de los golpes, pero se que lo hara, y eso me dolerá más que todo lo que he pasado. - Clary. - fuera... fuera, no te quiero aquí ... ¡¡¡ SAQUENLA AHORA!!! - gritó con todas las fuerzas que tengo, para que con gran rapidez lleguen los guardias que siempre me custodian a su lado. - no se atrevan. - la quiero fuera de mi habitación, y no dejen que ella ni el señor Robts vuelvan a entrar a este lugar - mi orden es tan decidida que no tienen ni un segundo para refutar, tan solo la acatan contra la voluntad de la mujer quien me dio la vida. Al menos pudo fingir durante un segundo que tenía algo de control, en cualquier cosa que fuera posible. - mi niña - la voz de la señora se hace escuchar, y yo no puedo hacer mas que abrazarla tan fuerte como puedo en el momento que llega frente a mi cuerpo - eres tan valiente. Ya no lo soy. En un pasado creía plenamente que era tan valiente que podía enfrentarme a cualquiera, pero ahora me doy cuenta que eso solo fueron fantasías, igual que todo lo que creí. - no aguanto mas... me quiero ir, me quiero ir de aquí... - intento respirar hondo mientras las gotas de agua comienza a manchar el uniforme de la señora Rosa - que alguien me ayude, que alguien me saque... Narrador Omnisciente. Mientras en una habitación una joven muchacha era consumida por lo que se había convertido su presente, y como iría su futuro, desde el salón principal de la mansión se encontraban en una charla muy calmada los tres causantes de cada una de las lágrimas de sufrimiento que estaban siendo derramadas. - me sacó de la habitación, es que aun no puedo creerlo... - comenzó a decir la señora Robts, la cual tenía la plena atención de los dos hombres que la acompañaban - pense que despues de todo este tiempo dejaría sus dramas atrás y entendería que esta unión es muy buena, pero inventó muchas barbaridades que sobrepasan sus fantasías. Ante lo último dicho, el Alpha de la manada luna verde, no pudo evitar demostrar cuánto interes tenía por saber qué es lo que su futura esposa había dicho de él. Quizas habia soltado mucho la lengua y necesitaba una arregladita para que volviera a comportarse, después de todo el doctor aseguró no volver a realizar una nueva visita, así que no existía algo que pudiera impedirlo. - bueno, parece que mi prometida anda con muchas imaginaciones - la pareja lo volteo a ver con cierta incertidumbre, ya que debido a la conexión que poseían, ya se habían compartido las palabras de su hija - aunque debo admitir que estoy bastante interesado en saber que es lo ha dicho mi querida futura Luna. Ante el tono utilizado por parte del Alpha en sus últimas palabras, la señora Robts no pudo evitar dudar sobre si lo que decía su hija era cierto o no, por ello, ante tales cuestiones, prefirió guardar aquel secreto. - nada de gran importancia ni que afecte su reputacion, despues de todo no le creí ni por un instante, no cabe duda que son excusas de mi hija, unas que no las utilizara más en cuanto se casen, o con más suerte, en cuanto anuncien la fecha de su compromiso. El señor Robts no pudo evitar participar en la conversación al tocar aquel tema, uno que tras las nuevas noticias del Alpha, le daba más importancia que cualquier pataleta que pueda estar haciendo su hija. - querida, el Alpha con respecto a ese tema, me ha comentado cómo van a celebrar su compromiso por medio de una celebración donde estarán invitados solo los líderes de las manadas, incluido el Gran Alpha. Esa noticia si que llamó la atención de la señora Robts, quien siempre ha admirado la manada Sol de Luna. - pero que maravillosa noticia Alpha, será como si se tratara del compromiso de la realeza, como si nuestra hija fuera de la realeza - esto último se lo comento mas que nada a su esposo. - pense que era muy necesaria, ya que esta celebración es muy importante debido a la muerte de la antigua Luna, por ello se que ningun lider faltara, ya lo veran, ademas que esto les puede beneficiar mucho señores Robts. - eso es muy cierto Alpha - expresó el Señor Robts, quien estaba comenzando a planear las miles de formas como podría aprovechar esta reunión. Esta pareja codiciosa, a pesar de poseer gran prestigio en la manada, no tenían la adecuada para que algo de ellos fuera tan importante como que otras manadas vinieran a verlos, por ello, el haber invertido en esta union, haber concretado este acuerdo les estaba mostrando bastantes beneficios, unos que sabrían aprovechar plenamente, sin importarles alguna pataleta que pudiera realizar su hija incoherente. En el salón principal de la gran mansión se encontraban tres personas planeando sus pasos a seguir para asegurarse que pudieran obtener todo lo que siempre habían querido; mientras que en el otro lado de la manada, por un rincón deshabitado se encontraba el doctor, quien le estaba brindando a su fiel sirviente una tarea sumamente importante, donde deberia hacer llegar contra cualquier cosa, la carta que se había escrito. Había planeado durante una semana la forma como se llegaría a la manada Sol de Luna sin que llamara la atención de nadie, por ello esperaba que esta vez todo saliera bien y teniendo algo de fé, podría salvar el destino de una joven inocente.
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