41

1805 Words

Nuevamente sujeta a la voluntad de otros, sus extremidades atadas, lejos de ser libres de movimiento, pero esta vez como víctima de las decisiones de la gente de su propia nación, al lado de un hombre y no de los cientos de mujeres con quienes se había acostumbrado a compartir su encadenamiento. Sentada sobre la superficie de tierra de una pequeña cabaña, con su espalda recostada contra un poste de madera, el mismo al cual Artemio le había atado sus manos, por encima de su cabeza, haciendo su posición más insufrible y exponiendo la desnudez de su pecho de manera más contundente. Sus piernas, atadas en los tobillos, limitadas de movimiento al estar sujetas mediante una soga a un anillo de metal cuya base parecía estar enterrada en el suelo. Quien le había hecho el amor unas horas antes perm

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD