Tus ojos son pecado

997 Words
Cuando leo el mensaje de Lucas. Mi cuerpo se convierte en un mar de sensaciones. Siento que en ese mensaje hay promesas guardadas y quizás el allá sido un lobo inteligente que sedujo y atrajo una estúpida oveja. Ya es tarde para retroceder, ya estoy llegando. Me aferro una palabra que digo para cuando quiero darme valor. -“Quien tenga miedo a morir, que no nazca" -"Si se da, no soy yo, es el destino que lo está cumpliendo Con estos pensamientos le pido al señor que me deje es una esquina, como conoce a mi mamá le digo que iba agarrar transporte . para mi casa. - Cuídate, chica-me dice y arranca. Me quedo parada sin saber que hacer.. Mi tlf se acaba de quedar sin batería, hay varias casa, no se cuál es la de Lucas. Cuando estoy por rendirme, veo salí a un chico vestido con camisa negra y shorts del mismo color, es moreno, con el cabello peinado hacia arriba... Es Luca. El corazón me empieza a palpitar, nunca en mi vida pensé que el tiempo se podía detener hasta este justo momento, mi corazón palpita desbocado y solo lo visualizo a él, las demás cosas se desdibujan. Hay algo en mi que dice: "Es él,ya lo encontraste” ¿acaso estaba buscando algo? Nunca en mi vida, había quedado con este impresión así al conocer A alguien y algo me decia: "Peligro, peligro, peligro" Pero como buena masoquista que soy, sigo caminando a mi destino sin importar que me pueda esperar... Solo quiero descubrir que es esto que me causa tanta impresión y curiosidad. - ¡Hola!- Digo con un nerviosismo. -¡Hola!- me responde con una sonrisa, pero con un calma que evidentemente yo no tengo. - Me había perdido, casi me devuelvo, tenía miedo de perderme completamente y no saber cómo regresar- comente - Yo salí porqué me pareció extraño que no llegarás, intenté conectarme contigo y no pude. Me alegra a ver salido, Quería verte por fin- Me dice con un tono jocoso y mirándome fijamente. Al ver sus ojos, me pierdo en ellos, son marrones oscuro, pero lo que más me gusta son las forma de sus pestañas son gruesas y tupida, pero no tiene esa ligera ondulación que caracteriza a las pestañas, si no que son completamente lisas. Y cuando logro apartar mis ojos de los suyos, desvió la mirada a sus labios y es otro gran error. Son labios finos, pero están rojitos, me llegan a la mente como sería besarlo. ¿Pero que son estos pensamientos? - Vamos a mi casa- me dice señalando el camino En un trance, solo lo sigo hasta su casa, al entrar me dirigí a un pequeño árbol para sentarnos abajo de él a conversar cosas triviales. - Mi padre es fuerte, me mataría si se entera que viene a verte- le comento con una sonrisa. - ¿Te gusta la adrenalina entonces? Porqué aún sabiendo que está mal, viniste- me responde. - En realidad, es una irresponsabilidad, y ¿si no fueras Sido quien eres? - le digo con una ceja levantada. - Te dije que soy un Sayayin y no miento, además no te haría nada que tú no quieras- me dice con una ceja levantada. Al verlo así. siento un cosquilleo recorrer mi piel, y mi corazón palpita tanto que me da una extraña sensación en mi garganta, pero debo de decir que no me desagrada, si no que me hace sentir ansiosa. Al entrar a su casa veo que es pequeña pero bien aprovechados los espacios, se ve que fue decorado por hombres, pero igual todo organizado. Me sirve la comida. En un plato de arroz, con carne guisada y tajadas fritas con finalizar queso por encima. acompañado con un jugo de naranjas. Me dirijo a la mesa y me siento para comer, pero en realidad no me pasa bocado, solo lo miro y deseo besarlo ¿ porqué no me ha besado? ¿será que ya no le gusto? Quiero que me besé, no se cuándo llegue a esta conclusión, pero justo en este momento solo quiero sentir sus labios. Por eso trato lo más posible de no mirarlo a la cara, estoy segura que mi rostro refleja, mi aflicción. A la final no puedo ingerir nada de alimento. -Disculpa, no tengo hambre- le digo con vergüenza. - Comes poco por lo que veo- me dice el recibiendo el plato. En realidad como bastante pienso, pero la decepción de porqué no me haz besado, pudo más con mi apetito... Es lo que pienso al escuchar lo que me dice. Pero simplemente respondo. -He estado con malestar estomacal estos día, y me falta un poco el apetito, pero en general devoro todo lo que veo- le respondo un poco molesta. El va a llevar el plato a la cocina y al volver me comenta: - ¿Lo Deborah todo? eso suena interesante- me dice de manera atrevida y caigo en cuenta que lo tomo en otro sentido. Y eso me produce risa. -Me gusta tus mejillas cuando sonríes, deberías regalarmelas - me dice - A mí me gusta tu voz, ¿y si quiero que me la regales como hacemos? - le respondo - Ven, vamos a mi cuarto- me comenta. Algo en mi dice que no deberíamos .¿ Pero no estoy sola en una casa con él? que más da que estemos en un cuarto? Me levanto y lo digo. Al entrar observo que en un cuarto con una cama, mesa, un televisor y un closets algo sencillo pero como el resto del hogar, está ordenando. Me siento en la cama y algo que no es propio de mí. le vuelvo a decir con una sonrisa: -Dime entonces, ¿cómo le darás tu voz? a cambio yo te daré mis mejillas- le digo coqueta Lucas me queda viendo con una mirada intensa y eso solo hace encender cada célula de mi ser.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD