Así te pasaré mi voz- me dice agarrado mi cara y dándome un beso.
Un beso que me esta llevando al cielo pero igual me hace arder como el infierno. ¿ Cuánto necesitaba este contacto?
Nos besamos y el recorrer con sus manos mi cuerpo, es una persona experimentada, sus caricias son segura. no son toque inocentes, son caricias que sabe lo que quiere y que lo va a conseguir.
Agarrándome de un poquito de cordura que me queda.
Le digo- Para por favor- cuando sus besos ya iban por mi estómago.
El me mira y sigue besando cada parte de mi cuerpo.
-Por favor- le insisto para que pare. Pero la realidad es que no quiero que lo haga. Quiero que continúe explorando. Me encanta en la manera en la que me ve. Pareciera que me quisiera comer, que fuera lo único en este mundo y no pudiera resistirse. Pero igual siento que debo parar.
- Está bien, no haremos nada que tú no quieras, pero igual déjame estar así- me dice poniendo su cabeza sobre mi barriguita, continuando dándome besos por todos lados.
- Eres hermosa, me encantó, verte así como estás- me dice alzando la cara y mirándome fijamente con una ligera sonrisa.
- Discúlpame- le dije un poco triste y ansiosa. Quería continuar pero me dió miedo.
Todavía no creo que esté hombre guste de mi, ¿y si solo soy un juego?
- No te preocupes, todo a su tiempo-me dice.
Nos quedamos de esta manera un buen rato y yo empecé a acariciar su cabello. se siente tan bien y tan correcto esto.
Después de un rato, el se levanta y se pone a mi altura, abrazándome... yo me recosté a él, mientras nos besamos el me había quitado la camisa. Ahorita que pasó la intensidad del momento, me doy cuenta en las fachas en la que estoy y cómo puedo me cubro el estado de desnudez en la que estoy. Lucas me queda viendo y me dice:
- Para que te tapas, si ya te vi, eres hermosa, no necesitas taparte, no de mi.
- Me da pena, mis senos son chiquitos- le digo.
- A mí me gusta el tamaño - me dice quitándome la mano para verme mejor.
Me dejó ver, porque quiero que él se deleite con mi cuerpo.
- Gracias por respetar mi decisión - le respondo.
- Es mi deber como hombre hacerlo- me dice acariciando mi cabello.
Pasamos tiempo hablando y coqueteando, hasta que me tocó arreglarme y irme a mi casa.
Lucas me acompaño para agarrar el transporte a mi casa, me despido de él con un poco de vergüenza por todo lo que casi ocurre.
- Hasta luego, Victoria- me comenta y dándome un ligero beso en el cachete.
- Espero verte otra vez- le digo, pensando que quizás no, nos volveríamos a ver. Esto es algo del momento, quizás no me escriba más
Al cabo del rato llego a mi casa, y me voy directo a mi cuarto, no tengo ánimos de hablar con nadie. Me tiró en mi cama y pensando en lo sucedido me quedo dormida....
Se me hizo tarde salgo corriendo de la cama, me medio arreglo. Salgo para un restaurant a verme con mi amiga. Ella está tardando, voy al baño, arreglarme un poco. Al entrar en un baño amplio, pero tiene un aspecto gótico. Las luces son rojas, ¿y porqué carajos tiene un mueble en una de las esquina de dicho lugar?
Voy a mirarme al espejo cuando siento que unos cálidos brazos me arropan completa y me llenan de besos toda la parte de mi cuello, no me da miedo, estos brazos ya los conozco, siento que me derrito, sus manos vagan por mi cuerpo parando en la altura de mi pecho. Abarca su manos en ellos, masajeando de una manera lenta y suave esta parte tan estimulante, se me escapa un gemido. Con unos experimentados dedos, agarra mis pezones y los tortura de una manera deliciosa entre las puntas de sus dedos, tirando de ellos con un poco de fuerza, haciendo que suelte otro gemido, con una sola mano decide continuar con mis senos y con la otra me toca hasta llegar a esa parte sagrada de mi ser. Cuando siento que va a tocar me resisto un poco, Al instante con sus labios agarra mi oreja y la lame, que sensación tan excitante, como bajo la guardia, su mano sigue el camino que quería y toca mi clítoris, dando ligeros roces, y golpecitos que lejos de doler solo hace acrecentar mi placer.
En estos momento solo quiero que me termine de quitar la ropa.
- Por favor, hazlo- le digo al hablar se nota mi nivel de excitación.
- Sí, vas hacer mía, eso ya lo sabías Victoria, desde un principio sabías que yo te iba a poseer- me dice Lucas.
En estos momentos no me importa nada, solo que me posea, no me importa que estemos en un baño público, ni el como llegó aquí,solo él.
-Victoria- me dice el gimiendo.
- Victoria, victoria- me vuelve a decir.
-Victoria, ¡Despierta ya!- me dice mi hermanito un tanto molestó.
Lo miro desorientada, ¿qué estoy haciendo aquí? Estaba en un baño público con Lucas apunto de ... Mierda, lo soñé, pero que sueño tan raro, pienso, aún sintiendo los estragos de lo que acabo de soñar.
- Victoria, por favor ayúdame hacer la tarea ¿si? - me dice mi pequeño hermano.
- Está bien, vamos, ve a buscar las cosas que necesitas-le digo, me levanto de mi cama y agarrando mi cartuchera de estudio.
Hago las tareas con el niño, pero mis pensamientos están tan desordenados, ¿qué hago soñando cosas así? ¿todavía estoy joven para pensar cosas así? siempre digo que quisiera tener mi primera vez de una manera romántica y siendo mayor de edad y con una persona que de verdad me gusta.
¿Pero acaso Lucas no me gusta? sí y mucho, pero no creo que sea la persona adecuada para eso.
Siento que será puro sexo y ya, en tal caso llegué a pasar algo entre nosotros.
No creo qué lo vuelva a ver, por lo que pasó, que lo provoque y a la final me eché para atrás.
¡Ya victoria! por favor, deja de pensar en él ¡Sí!