Narrador. Luego de que Ayalen tuvo un pésimo día en el hospital donde apenas los tres pacientes que fueron en busca de atención médica no se dejaron tocar por ella, David la invitó a caminar por el valle. —No debes entristecer, es normal que se comporten así. Eres la primera humana en la manada y es natural que desconfíen — le calmó David a Ayalen a medida que caminaban disfrutando de un helado que él había comprado para ella. —Ustedes desconfían mucho y condenan sólo por sospechas— le respondió ella con tono chistoso sin que se escuchará como un reproche. —Es la naturaleza que nos hace ser así, además todos los seres son iguales ¿o no me digas que no sientes desconfianza hacia nosotros? — le cuestionó volteando a ver el rostro de Ayalen, quien siempre que lo ve a los ojos se olvida de

