-La fiesta iba de maravilla, parece que todos se divertían, yo estaba sentado tomando un whisky con mi padre- -¿Como te sientes hijo?- -Estoy bien- respondí -¿Listo para tu vida de casado?- -Yo le daba vueltas a mi argolla, eran dorada, por dentro tenía algo escrito- Mi madre se había encargado de todo inclusive de los anillos- Yo solo sonreía- -¿Que pasa hijo?- -Le di la argolla a mi padre, él leyó la frase en voz alta- -“Por siempre Mía”- -Vaya, no pensé que en verdad la amaras- -El baile central era anunciado, debía ir por Mía- -Ella estaba hablando con algunas personas- Asi que fui a buscarla- -Discúlpeme, ¿me prestas a mi esposa?- mencioné -Mia tomó mi mano, la lleve al centro de la pista- -Pase una mano por su cintura, con la otra sujete una de las suyas, pod

