-Un nuevo día había llegado, la noche fue intranquila, Mía durmió sin interrupción.- -Me levante con cuidado, Mia seguía profunda, estos días en el hospital casi no pegó el ojo así que estaba aprovechando- -Tome una ducha, al salir mi esposa estaba sentada en la cama- -¿Como amaneces?- pregunté dándole un beso en la frente- -Muy bien- -Sin derecho a desobedecerme, hoy te quedarás en la habitación- mencioné -¡Que! ¡No!- -Mia no te lo estoy pidiendo, te lo estoy exigiendo- -Vlad no me hagas esto- -Tienes que recuperarte- -Vlad- -He dicho- -Esta bien- la vi como hizo pucheros- -Mientras se bañaba pedí el desayuno- -La vi salir con la toalla, seguía enojada.- -Me acerqué a ella y la abrace por la espalda- -Haz caso Mía, solo quiero que te recuperes pronto- -Esta bien, me

