-Al despertarme no encontré a Mia en la cama, al ver la hora era casi las 9am- -¿Tanto tiempo dormí?- algo que debo reconocer es que desde que duermo con Mia mis noches son placenteras, se muy bien que cierro mis ojos, al abrirlos ella siempre esta sobre mi pecho- -Me vestí y salí, quería saber donde estaba Mia- -Fui a la habitación de Maxi pero no estaban, tuve que bajar al primer piso, cuando me aproximaba vi a dos de los guardias con la mirada fija a la cocina- hablaban entre sí- -Me acerqué con cautela, pude notar que es lo que veían. Mi esposa estaba alimentando a Maxi, ella llevaba un vestido azul oscuro, estaba tallado al cuerpo, al darle la comida al pequeño debía inclinarse un poco- -¿Algo interesante?- pregunté -¡Señor!- ¡Nada señor!- -Los dos salieron corriendo-

