Bajé después de unos minutos al patio, lugar donde se llevaría a cabo la boda. Era la casa de Susan, una bella propiedad de dos pisos, estilo clásico, con toques victorianos en sus pilares. Tenía un patio enorme, que albergaba al menos unos treinta autos en sus terrenos y aunque estaba expuesto a la calle pública, no era un problema ya que era una residencial muy amena. O eso era lo que yo creía, pues dicha tranquilidad sd fue por un agujero cuando Christian apareció en la boda y se robó de una forma muy original a la novia. Ethan estaba que echaba rayos de las orejas y no sabía si era por el impedimento de la boda, o por mis fotos comprometedoras con el pelinegro. Luego de eso vino el ruido, las preguntas y el escándalo mediático. Todo se había vuelto un caos, pero fue doloroso ver c

