La sangre de Kelan se prendió fuego ante el reto de su compañera. Estaba jugando con él, poniéndolo a prueba, provocándolo para que fuera tras ella… Para que la capturase y la tomase de la manera más primitiva. Vio cómo movía la cola lentamente a un lado y al otro, levantándola de vez en cuando, y notó cómo se iniciaba el sonido sordo de un ronroneo en su pecho al imaginar cómo sería estar por fin completamente saciado. Su mirada descendió al ver cómo su compañera inclinaba la cabeza y levantaba un poco más la cola a modo de invitación. El enorme dragón fue incapaz de resistirse a aquella oferta. Avanzó hacia las hembras, lleno de decisión; quería follar a su compañera. Kelan sintió cómo se tensaban los músculos de sus patas traseras mientras se preparaba para saltar sobre la hembra de me

