15 Para cuando llegaron al palacio, Trisha estaba agotada. Ya había pasado la medianoche para cuando aterrizaron en uno de los balcones de sus habitaciones. En realidad el plan había sido volver antes, pero al parecer tanto Kelan como su dragón habían estado decididos a no perder de vista a sus compañeras ni un momento, no después de la manera en que habían tenido que perseguirlas. Por desgracia, el no perderla de vista a menudo significaba que Trisha tenía que volar delante, y aquello había sido precisamente el problema. Cada vez que su dragona volaba frente al enorme macho se producía la consecuencia más que evidente de que este se quedaba mirando su cola, algo que parecía excitarlo, y su dragona se había encontrado en más de una ocasión inmovilizada por la espalda y con un enorme drag

