Por motivos de que el capítulo 7 excede en cinco mil palabras, lo he dividido en dos partes. Era el cumpleaños de la princesa Stone, la hija de la gran historia de Aiden y Keira. La chica cumplía sus diecinueve años. Los padres y su hermano aparecieron en la habitación justo cuando colgaba la llamada que durante minutos había llevado con Reese Collow, el ahora socio de Aiden y compañero de trabajo de Kim. El resto de la familia también llamaba a la chica. Las primeras velas las soplaba y una sonrisa de felicidad aparecía en la cara de todos. La mañana se hacía presente y ella, tras estirarse se levanta de la cama. Son más de la siete. Su papá ya ha salido a correr. Así que decide darse una ducha. Después de tomarse algunos minutos limpiando su piel con el caro gel se unta de lociones.

