LANE Cerré de un portazo, apoyando mi espalda contra la puerta y llevando mis manos a mi cabeza, soltando todas las lágrimas como si llorando desapareciera todo el dolor que se acumulaba en mi pecho. No me había sentido así de mal desde hace tiempo. Desde aquél día en que me dí cuenta de que todo lo que estaba sucediendo, era real. Cuando Kieran lastimó a Ian y él me miró como si yo fuera la culpable de eso, de todo lo que estaba pasandonos, y no era así. Jodidamente no era así, y me destruía el recordar su mirada de desprecio. Cuando Emilia lloraba y pedía que me quedara a su lado, el solo recordarla me rompía una y otra vez. Sentí mis manos temblorosos y supe que necesitaría comenzar a controlarme. Tomé bocanadas de aire para tranquilizarme mientras me deslizaba por la puerta hasta q

